Quieres saber cuál es la fe que da vida y consigue la victoria? Aquella por la cual Cristo habita en lo íntimo de nuestro ser. El es nuestra virtud y nuestra vida. Cuando se manifieste Cristo, que es nuestra vida, dice el Apóstol, os manifestaréis también vosotros gloriosos con él. Esa gloria será vuestra victoria. Y nos manifestaremos con él porque vencemos por él. Solamente llegan a ser hijos de Dios los que reciben a Cristo, y únicamente en ellos se cumple lo que dice la Escritura: todo el que nace de Dios, vence al mundo.

SAN BERNARDO


WEB OFICIAL DE LA ORDEN

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Si tienes un secreto, escóndelo o revélalo (proverbio árabe)

Si tienes un secreto, escóndelo o revélalo (proverbio árabe)

Preámbulo de la Regla Primitiva del Temple

Nos dirigimos en primer lugar a aquellos que desprecian seguir su propia voluntad y
desean servir, con pureza de ánimo, en la caballería del rey verdadero y supremo, y a los que quieren cumplir, y cumplen, con asiduidad, la noble virtud de la obediencia. Por eso os
aconsejamos, a aquellos de vosotros que pertenecisteis hasta ahora a la caballería secular,en la que Cristo no era la única causa, sino el favor de los hombres, que os apresuréis a asociaros perpetuamente a aquéllos que el Señor eligió entre la muchedumbre y dispuso, con su piadosa gracia, para la defensa de la Santa Iglesia.
Por eso, oh soldado de Cristo, fueses quien fueses,

que eliges tan sagrada orden, conviene que en tu profesión lleves una pura diligencia y firme
perseverancia, que se sabe que es tan digna y sublime para con Dios que, si pura y
perseverantemente se observa por los militantes que diesen sus almas por Cristo, merecerán
obtener la suerte; porque en ella apareció y floreció una orden militar, ya que la caballería,
abandonando su celo por la justicia, intentaba no defender a los pobres o iglesias sino
robarlos, despojarlos y aun matarlos; pero sucedió que vosotros, a los que nuestro señor y
salvador Jesucristo, como amigos suyos, dirigió desde la Ciudad Santa a habitar en Francia y
Borgoña, no cesáis, por nuestra salud y propagación de la verdadera fe, de ofrecer Dios
vuestras almas en víctima agradable a Dios......SAN BERNARDO

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lunes, 19 de mayo de 2014

CRUZ CATOLICA ORTODOXA SU SIGNIFICADO



Esta es la Cruz usada principalmente por las Iglesias Católicas del Este y las iglesias Ortodoxas del Este. Sobre el eje central (vertical) se encuentran tres travesaños horizontales, el más cercano al centro es grande, para las manos de Cristo crucificado.La primera barra colocada en la parte superior es por la inscripción INRI (Jesús Nazareno Rey de los Judíos), escrita en tres lenguas —griego, latín y hebreo— y que fuera colocada sobre la cruz de Cristo por orden de Poncio Pilato, pues era costumbre romana escribir la culpa del reo en estas tablillas..En la tradición ortodoxa, los pies de Cristo no están atravesados por un solo clavo, como en la católica, sino con dos clavos: uno por cada pie, siendo el travesaño horizontal inferior para los pies del Crucificado,representando donde se descansaba los pies clavados, por separado.
El que esta parte esta pieza tenga uno de sus extremos un poco alzado, representa el paraíso, hacia el cual se dirigió el Buen Ladrón crucificado junto a Cristo. El otro extremo, que en cambio, se dirige hacia abajo: hacia el infierno, y representa el lugar destinado al otro ladrón, que no se arrepintió.

Al lado de la cruz se representa muchas veces a la Virgen María y al discípulo amado por Cristo: el apóstol Juan, el que se cree que fue el discípulo a quien Jesús amaba. Con frecuencia, se incluyen también los instrumentos de la muerte de Cristo: la lanza con la cual le atravesaron el costado y la caña con la esponja empapada en vinagre que un soldado romano le dio a Cristo.
Muchas veces, debajo de la cruz puede verse la imagen de una calavera: es la cabeza de Adán, el cual, según la tradición, había sido sepultado en el Gólgota, bajo el lugar donde después fue crucificado Cristo. En la hendidura de la roca, bajo la Cruz, cae sobre la cabeza de Adán una gota de la sangre de Cristo. Se le devuelve así la vida a Adán: al hombre y a la humanidad.Monte del Calvario o Monte Gólgota, gólgota tanto en latín, griego o arameo significa calavera, ya que segun la tradición judía es el lugar en el que se habría enterrado la calavera de Adán. Adan y Eva son desterrados del Edén, luego de los hechos que todos conocemos. Cain mata a Abel y luego "Caín salió de la presencia de Yahveh, y se estableció al oriente de Edén. Conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc. Caín construyo una ciudad , y la llamó Enoc, como el nombre de su hijo" (Génesis 4:17) esta vendría a ser (aparentemente) la primera ciudad en la tierra. “Adán murió y fue enterrado al este del Paraíso, frente a la primera ciudad que se construye en la tierra, que se llamaba Enoc”. (Evangelio (apócrifo) de Adán), si bien los hebreos ubicaban el paraíso mas lejos, podría ser que luego de la expulsión (o muerte) de Adán hubo un traslado. Quizá esta sea la razón de la distancia entre el Edén y el Monte Gólgota. Para agregar mas datos, el monte Moriah está delante del monte Sión, y entre ambos formaron la explanada del Templo de Jerusalén, situándose el Monte Gólgota sobre una de las laderas del monte Moriah, y también sobre una de las laderas del monte Moriah es donde Abrahaam condujo a su hijo Isaac para sacrificarlo, el resto es historia conocida.

domingo, 2 de marzo de 2014

La Cuaresma en la Tradición Bizantina.

 

"Para no hacer inútil el ayuno"

"Ayunando de alimentos, alma mía, sin purificarte de las pasiones, en vano te alegras por la abstinencia, porque si ésta no llega a ser para ocasión de corrección, eres mentirosa y odias a Dios y te asemejas a los demonios que no comen nunca. No hagas, por tanto, inútil el ayuno pecando, sino permanece inmóvil bajo los impulsos inconscientes, dándote cuenta que estás junto al Salvador crucificado, o mejor que estés crucificada junto a Aquél que por ha sido crucificado, gritándole: acuerdate de mí Señor, cuando llegues a tu Reino". Este tropario de la tercera semana de la pre-cuaresma en la tradición bizantina, resume de modo incisivo lo que es el periodo cuaresmal de cualquier tradición cristiana:el ayuno y la abstinencia son vanos si no se corresponden con una verdadera conversión del corazón.

En la tradición bizantina el periodo de diez semanas que precede la Pascua es llamado Triodion - nombre que indica las tres odas bíblicas cantadas en el oficio matutino - y comprende la pre-cuaresma y la cuaresma. El periodo pre-cuaresmal es común a todas las tradiciones litúrgicas cristianas, del Triodion bizantino, al Ayuno de los ninivitas siríaco, al Ayuno de Jonás de los coptos, a la Septuagésima en la antigua tradición latina.
La cuaresma bizantina, verdadera y propiamente, comprende cuarenta días - del lunes de la primera semana al viernes anterior al Domingo de Ramos - y trata las semanas de lunes a domingo, presentando el camino semanal hacia el Domingo al igual que la misma Cuaresma hacia la Pascua. También hace una clara distinción ente el sábado y el domingo y los demás días: en los primeros se celebra la Divina liturgia (el domingo con la anáfora de san Basilio, el sábado con la de san Juan Crisóstomo), mientras que en los días feriales solo el oficio de las horas, añadiendo durante las vísperas del miércoles y el viernes la Liturgia de los Presantificados, es decir, la comunión con el Cuerpo y la Sangre del Señor consagrados el domingo anterior.

La cuaresma bizantina es un periodo muy rico en la elección de los textos bíblicos: salmos, lecturas; en la himnografía y en las lecturas de los padres. Los textos himnográficos se centran, sobretodo, en el tema del alma humana, dominada por el pecado, que encuentra por medio de la Cuaresma la posibilidad de la salvación. En los cuatro domingos de la pre-cuaresma encontramos los grandes temas que marcan el camino cuaresmal: la humildad (domingo del publicano y del fariseo); el retorno a Dios misericordioso (domingo del hijo prodigo); el juicio final (domingo de carnaval), el perdón (domingo de los laticinios). En este último domingo se conmemora la expulsión de Adán del paraíso: Adán, creado por Dios para vivir en comunión con él en el paraíso, a causa del pecado ha sido expulsado de allí, pero en la cuaresma comienza el camino de retorno que culminará cuando Cristo mismo, en el misterio pascual, desciende a los infiernos y le da su mano para llevarlo de la muerte y regresarlo al Paraíso, que es casi perfonificado en la oración de la Iglesia. Al final de las vísperas del cuarto domingo se celebra el rito del perdón con el cual se inicia la cuaresma. 


La cuaresma dura cuarenta días, con cinco domingos. En cada uno de ellos vemos un doble aspecto: por una parte las lecturas bíblicas que preparan al bautismo, por otra los aspectos históricos y hagiográficos. En el domingo de la Ortodoxia la vocación de Felipe y Natanael es modelo de la vocación de cada ser humano y se celebra el triunfo de la ortodoxia sobre la iconoclastia y el restablecimiento de la veneración de los iconos. En el domingo de san Gregorio Palamas se recuerda la fe del paralítico curado por Cristo. El domingo de la Exaltación de la Santa Cruz está dedicado a la veneración de la Cruz victoriosa de Cristo, llevada solemnemente al centro de la iglesia y es venerada por los fieles durante toda la semana como signo de victoria y de gloria, no de sufrimiento. En el domingo de san Juan Clímaco, modelo de ascesis, se celebra la curación del endemoniado, y en el de santa María Egipciaca, modelo de arrepentimiento, el anuncio de la resurrección. El sábado de la quinta semana se canta el himno "Akathistos", oficio dedicado a la Madre de Dios.

La sexta y última semana de cuaresma, llamada de Ramos, tiene como centro la figura de Lázaro, el amigo del Señor, desde el momento de la enfermedad, hasta la muerte y su resurrección. Los textos nos acercan a aquello que se manifestará plenamente en los días de la Semana Santa, es decir, la Filantropía de Dios manifestada en Cristo, su amor real y concreto por el hombre. Toda la semana está enmarcada en la contemplación del encuentro, ya cercano, entre Jesús y la muerte, la de su amigo primero, la suya propia la semana después. Los textos litúrgicos nos invitan a involucrarnos en este camino de Jesús hacia Betania, hacia Jerusalén. En la Liturgia bizantina no somos nunca espectadores, sino siempre somos participantes y concelebrantes, presentes en la liturgia y en el evento de salvación que la liturgia celebra. Con las vísperas del sábado de Lázaro se concluye el periodo cuaresmal.

A lo largo de toda la cuaresma, la tradición bizantina recita al final de todas las horas del oficio la oración atribuida a san Efrén el Sirio, que resume el camino de conversión de cada cristiano: "Señor y Soberano de mi vida, no me des un espíritu de pereza, de indolencia, de soberbia, de vaniloquio. Dame, a mí, tu siervo, un espíritu de sabiduría, de humildad, de paciencia y de amor. Sí, Señor y Rey, dame el ver mis pecados y el no condenar a mi hermano, porque tú eres bendito por los siglos".

(Publicado por Manuel Nin en L'Osservatore Romano el 25 de Febrero de 2009;
traducción del original italiano: Salvador Aguilera López)
(Imagen: "Cristo tentado por Satanás". Cripta del Padre Pío, San Giovannni Rotondo- Italia)

lunes, 23 de septiembre de 2013

LA IGLESIA SIRIA DE ANTIOQUIA



El pueblo sirio es descendiente directo de aquellas antiguas poblaciones arameas que en tiempos bíblicos estaban asentadas entre los ríos Tigris-Eufrates y la costa mediterránea. Los arameos no formaron un Estado unitario pero su lengua conoció una prodigiosa expansión. El arameo se convirtió a partir del primer milenio a.C. en la lengua 'franca' de los países del Creciente Fértil. Era la lengua de los comerciantes y de las cancillerías de los imperios asirio y persa. Este florecimiento lingüístico duró hasta la conquista de Alejandro Magno, cuando el arameo fue suplantado por el griego como lengua cultural. No olvidemos que el arameo era la lengua comúnmente hablada en la Palestina del tiempo de Jesús. El declive como lengua hablada comienza con la invasión musulmana del año 636. El arameo fue poco a poco sustituido por el árabe. Hoy sigue hablándose en reducidos enclaves del Oriente Medio: en la zona montañosa de Maalula, Siria, y entre los cristianos de las montañas de Hakkari y de Tur Abdón en Turquía. También se usa junto con el árabe, en la liturgia siria. 'Para nosotros, decía en 1984 el patriarca siro-ortodoxo, Ignacio Zakka I, es una gracia de Jesucristo. Somos, por tanto, responsables de su conservación'.

Los inicios de la Iglesia siria

Fue en Antioquia donde los discípulos de Jesús recibieron el nombre de 'cristianos'. En esta ciudad residieron los apóstoles Pedro y Pablo. De allí salieron los primeros misioneros que evangelizaron Asia y Europa. En la cosmopolita Antioquia los discípulos de Jesús encontraron el ambiente propicio para su expansión, de tal manera que a mediados del siglo IV la ciudad contaba con 100.000 fieles (Juan Crisóstomo. In S. Ignatius PG 50,591).

Siria fue también el campo de las controversias cristológicas que originaron la división religiosa en Oriente. En efecto, en el año 451 el concilio ecuménico de Calcedonia condenó el monofisismo -creencia en una sola naturaleza en Cristo- y proclamó la doctrina oficial católica: dos naturalezas en Cristo, la divina y la humana, en una sola persona. La mayor parte de la población siria no aceptó las decisiones conciliares, probablemente por discrepancias terminológicas más que por divergencias teológicas, y se separó de la Iglesia católica. Sin embargo la constitución de la Iglesia separada no fue inmediata. Se consumó después del segundo concilio de Constantinopla, año 553, a raíz del cual el poder imperial bizantino presionó contra los insumisos monofisitas. Fue entonces cuando aparece la figura carismática del monje sirio Jacobo Baradai enarbolando la bandera nacionalista-religiosa. Consagrado en secreto obispo por el patriarca de Alejandría en exilio, Jacobo se lanzó a la organización de la Iglesia monofisita, llamada también jacobita, en su honor.

No toda la Siria, sin embargo, se alió a la nueva Iglesia. La sociedad más culta y helenizada aceptó sin problemas las decisiones de Calcedonia, por lo que recibió el nombre de 'melquita' -de melek = rey- es decir, partidaria del emperador bizantino.


La conquista musulmana del 636 no hizo más que consagrar esta división. No parece que la conquista fue recibida por la población siria como una liberación del yugo bizantino, como ordinariamente se cree. El patriarca siro-ortodoxo, Miguel el Siro escribía este respecto: 'Ellos (los musulmanes) mataron a mucha gente... Todo lo que pueda decirse de los males que Siria tuvo que sufrir no se pueden contar debido a su número, ya que los taiyanes (los árabes) eran el gran azote de la cólera divina' (Chronique, ed. Chabot, t.I, Paris 1901,421).

A partir de esa fecha la Iglesia siria se fue replegando más sobre sí misma con el fin de conservar su identidad, estrechándose en torno a sus obispos que fueron dotados por el régimen islámico de prerrogativas jurídicas y civiles. Al mismo tiempo mermaba el ímpetu misionero de la Iglesia y el número de fieles.

Cambios de la sede patriarcal, reflejo de la historia de esta Iglesia

Uno de los medios más seguros para conocer las vicisitudes afrontadas por la Iglesia siria en el curso de la historia es enumerar los cambios de la sede patriarcal de Antioquía. De esta sede pasó a Alepo, Racca, Edesa y Qinnesrín-Calcis, para fijarse en fecha imprecisa en el Gran Monasterio de Teleda, al norte de Alepo. Allí estuvo hasta el año 1034, cuando fue trasladada a Amida-Malatya. En 1293 la sede patriarcal se fijó en el monasterio de Deir Zaafarán, a 4 Km. de Mardín. Allí estuvo hasta 1920 cuando la soldadesca turca ocupó manu militari el monasterio. Seguidamente el patriarca se estableció en Mosul, entonces bajo dominio británico. Nuevo traslado en 1932 a Homs, bajo mandato francés, y finalmente, en 1959, a Damasco, donde hoy reside.

Los años más cruciales fueron los de la Primera Guerra Mundial. En 1915 los cristianos de Tur Abdón, unos 200.000, fueron atacados por bandas de kurdos fanatizados por la proclamación de la Guerra Santa. Un tercio pereció en la matanza. Entre los que quedaron con vida, una parte se refugió en Siria y Líbano, la otra en Irak.

Desde entonces el centro de gravedad de la Iglesia siria se desplazó de las regiones turcas de Tur Abdón, Mardín y Nisibín, a los países limítrofes. En Tur Abdón quedaron 15.000 fieles, número que va disminuyendo año tras año.

Actualmente la parte más activa de las comunidades sirias está emigrando a Occidente, lejos de la asfixia turco-kurda, lejos de la dictadura irakí y de la inestabilidad libanesa.

Lejos de sus hogares tradicionales, el pueblo cristiano sirio se desgasta en contacto con el modo de vivir occidental. Hay peligro que los miembros de esta Iglesia mártir pierdan sus raíces religioso-culturales y se diluyan en la sociedad amorfa de Occidente.

Patriarca de Antioquia y de todo Oriente

La Iglesia siria, como todas las orientales, es de estructura patriarcal. Su jefe supremo ostenta el título de 'Patriarca de Antioquía y de todo Oriente'. Se considera el heredero directo y legítimo de la primitiva Iglesia apostólica de Antioquía, regida por el primer obispo-mártir, S. Ignacio. De ahí que los patriarcas antepongan a su nombre el de Ignacio, como referencia de continuidad apostólica. Reciben el tratamiento honorífico de 'Su Santidad', título que recibe también el patriarca copto de Alejandría.

 

 En el siglo V el Patriarcado de Antioquía comprendía las provincias de Isauria, Cilicia I (Tarso por capital), Cilicia II, Osrhoena (Edesa), Mesopotamia, Siria I (Antioquía), Siria II (Apamea), Fenicia I (Tiro), Fencia II (Damasco), Arabia (Bosra) y Eufratasia (Hierápolis-Menbej).

Los obispos son elegidos entre los monjes. Unos y otros son célibes, no así el clero rural. Para la formación del clero ha abierto un seminario patriarcal el patriarca Ignacio Zakka en el pueblo cristiano de Seidnaya, al norte de Damasco. 'San Efrén' -es su nombre- tiene una capacidad para 63 seminaristas y está dotado de capilla, biblioteca y 10 habitaciones para profesores. Alrededor de él se ha construido un monasterio de religiosas y un orfanato.

La Iglesia jacobita está presente en Tierra Santa en el monasterio de San Marcos o Casa de María, madre de Juan-Marcos, santuario erigido sobre la casa a la que se dirigió S. Pedro luego de ser liberado por un ángel de la cárcel (Hech. 12 ,3-17). Desde 1471 es la sede de un arzobispo-vicario patriarcal. Los monjes d este monasterio -son cuatro- cuidan la llamada tumba de José de Arimatea, capilla oscura situada detrás de la tumba del Señor, dentro de la basílica del Santo Sepulcro. El vicario-patriarcal, Mar Swerios Murad, tiene jurisdicción sobre los 2.100 siro-ortodoxos de Tierra Santa y de Jordania. De ellos 150 viven en Jerusalén, 900 en Belén y unos 1000 en Jordania.

La Iglesia de Jerusalén guarda un recuerdo especial por su santo obispo Yuhanna al-Karkari, crucificado en 1587 por los musulmanes a la entrada de la Iglesia de Deir el-´Adas, situada junto a la Vía Dolorosa. A raíz de este martirio se desencadenó una persecución que casi aniquiló a la Iglesia Siria. Desde entonces se redujo su presencia en la Ciudad Santa a una minoría testimonial.

La Iglesia siro-ortodoxa, la más cercana a la católica

La Iglesia jacobita tiene una larga tradición teológica, representada en escritores tan conocidos como S. Efrén, proclamado en 1920 Doctor de la Iglesia universal, autor fecundo en tratados teológicos, exegéticos y litúrgicos. Severo de Antioquia y Filomeno de Mabbug, siglo VI, otros como Jacobo de Edesa, siglo VII, otros conocidos teólogos y escritores de esta Iglesia hermana. En el siglo XII sobresale Miguel el Siro quien escribió una preciosa Crónica que abarca desde la creación del mundo hasta su época. El último Padre de esta Iglesia es Bar Hebreus, políglota, canonista y médico, autor de una suma teológica. Marca el fin de la cultura Siria.

La Iglesia jacobita ha conocido en su territorio una extraordinaria floración monástica en os primeros siglos. En el floreció una pléyade de monjes de las más variadas formas de ascesis cristiana: estilitas, reclusos voluntarios, hipetros, etc., cuyos restos arqueológicos han llegado hasta nosotros. Actualmente la actividad monástica es muy reducida. En Tur Abdín quedan cuatro monasterios: Deir Zaafarán, con un solo monje, Mar Gabriel con seis monjes y una decena de religiosas, Mar Matta con unos diez monjes y Mar Yacub de Salah habitado por religiosas. Los célebres monasterios de Mar Abraham y Abel junto a Midiat, Mar Eugen cerca de Nísive y Mar Malke en el monte Izala, siguen siendo centros de peregrinación, pero vacíos de monjes.

 
 Están custodiados por familias cristianas. Todavía sigue en pie el monasterio de Mar Matta en Irak, no lejos de Mosul.

Hace 15 años el obispado jacobita de Alepo compró los terrenos donde se asentaba el Gran Monasterio de Teleda, al norte de Alepo, fundado hacia el año 341 y abandonado en el siglo XII. La reconstrucción del monasterio ha chocado con la oposición de los musulmanes de la región y el proyecto ha quedado en punto muerto. Mejor suerte ha tenido la fundación del monasterio de S. Efrén en Glane-Losser, Holanda, el primer monasterio sirio en Europa, inaugurado en 1984. Ocupa el lugar de un antiguo convento católico cedido por los Hermanos Maristas.

La Iglesia jacobita es, entre las Iglesias orientales no-unidas, la más cercana a la católica. Los siro-ortodoxos no son herejes, pues no están divididos por cuestiones de fe (herejía) sino de precedencia (cisma). La declaración común firmada por el Papa Juan Pablo II y el patriarca jacobita, Ignacio Zakka I, en Roma el 23 de junio de 1984 ha reconocido que ambas partes profesan la misma fe en Cristo y han atribuido a diferencias culturales las divergencias en la terminología cristológica. De hecho, las relaciones entre las dos Iglesias son hoy excelentes. El Patriarca siro-ortodoxo declaraba en una conferencia pronunciada en Damasco el 10 de marzo de 1985: 'Podemos utilizar las iglesias, las salas, y los centros católicos con previo acuerdo' para las actividades de nuestros fieles, y añadía: 'A los sacerdotes católicos les está permitido administrar los sacramentos a nuestros fieles en ausencia de un sacerdote de nuestro rito... así como al sacerdote siro-ortodoxo de administrar los sacramentos a los fieles católicos en idénticas condiciones'.

La Iglesia siro-católica

Los católicos de rito sirio son en su origen jacobitas pasados a la unión con Roma a partir del siglo XVII, conservando su lengua, su rito y su legislación eclesiástica propia. Constituyen una Iglesia aparte con jerarquía propia bajo la autoridad de un patriarca.


Es sabido que en siglos pasados hubo varios intentos de unión, sobre todo durante las cruzadas. Los Papas enviaron en los siglos XIII-XIV misioneros dominicos y franciscanos con el fin de sellar la unión de las dos Iglesias. Los resultados fueron parciales. Recordemos el tanteo de unión propuesto en el concilio de Lyon en 1245 y la efímera unión del año 1444 a raíz del concilio de Florencia de 1439.

Fue en el siglo XVII cuando la voluntad unionista concluyó con la formación de la Iglesia siro-católica. En efecto, a mediados de ese siglo los misioneros capuchinos y jesuitas consiguieron llevar a la unión con Roma a la mayoría de los jacobitas de Alepo, de tal manera que en el año 1656 fue consagrado el primer obispo siro-católico de la ciudad, Andrés Ahijan, quien más tarde, en 1662, sería reconocido por la Sublime Puerta turca como patriarca católico de Antioquia. Los siro-ortodoxos, con el fin de parar este movimiento de conversiones, recurrieron al brazo secular turco, persiguiendo duramente a los siro-católicos durante todo el siglo XVIII. Las violencias contra ellos fueron tantas que la pequeña Iglesia siro-católica estuve a punto de desaparecer, pues quedó sin patriarca desde 1706 a 1782.

En esta última fecha Miguel Jarwe, arzobispo siro-ortodoxo de Alepo, pasó al catolicismo y años después, en 1774 fue nombrado ¡sorprendentemente! Patriarca de la Iglesia siro-católica. El primer paso del nuevo patriarca fue dirigirse a la sede patriarcal jacobita de Deir Zaafarán par tomar posesión de su nuevo cargo, pero sin renunciar al primero. En Deir Zaafarán convenció a un arzobispo y a dos obispos siro-ortodoxos de pasar al catolicismo. Después se hizo reconocer patriarca de todos los sirios y pidió confirmación de su cargo a Roma. Mientras llegaba ésta los jacobitas reaccionaron y eligieron un nuevo patriarca de su partido que fue confirmado inmediatamente por la Sublime Puerta. Ante este inesperado cambio el patriarca Jarwe huyó precipitadamente a Bagdad y desde allí a la montaña libanesa, estableciéndose en 1801 en el monasterio de Sharfe, al norte de Beirut, célebre por su Biblioteca donde se conservan más de 3000 manuscritos siríacos y árabes.

En 1830 el gobierno turco aprobó la separación civil y religiosa entre las dos Iglesias hermanas, pero fue en 1843 cuando el patriarca siro-católico fue reconocido como jefe civil de su comunidad por el Sultán turco. El patriarca Pedro Jarwe trasladó en 1831 la residencia de Sharfe a Alepo y, a raíz de un motín de los musulmanes de esta ciudad contra los cristianos, en 1851, cambió la sede patriarcal a Mardín donde residía una importante comunidad jacobita. A principios de este siglo la sede pasó de nuevo a Sharfe, donde reside actualmente.

El título de Jefe religioso de los siro-católicos, hoy Ignacio Hayek, es 'Patriarca de Antioquia, la ciudad de Dios y de todo Oriente', con jurisdicción sobre todos los fieles de rito siro-católico en Oriente Medio y en la diáspora.

En Jerusalén los siro-católicos están representados por un vicario patriarcal establecido en 1890. Desde 1973 tiene residencia en la Calle de los Caldeos, número 6. Cuenta con un complejo moderno formado por la Iglesia de S. Tomás, una hospedería de 26 habitaciones para peregrinos y un centro juvenil. La Iglesia cuenta con 315 fieles residentes en Jerusalén, Jafa, Lot y Haifa, además de 117 en Belén, donde cuenta con iglesia, escuela adjunta y hospedería de 30 habitaciones. A éstos hay que añadir los 274 fieles de Amán y Zarqá en Jordania, es decir, un total de 700 almas.