Quieres saber cuál es la fe que da vida y consigue la victoria? Aquella por la cual Cristo habita en lo íntimo de nuestro ser. El es nuestra virtud y nuestra vida. Cuando se manifieste Cristo, que es nuestra vida, dice el Apóstol, os manifestaréis también vosotros gloriosos con él. Esa gloria será vuestra victoria. Y nos manifestaremos con él porque vencemos por él. Solamente llegan a ser hijos de Dios los que reciben a Cristo, y únicamente en ellos se cumple lo que dice la Escritura: todo el que nace de Dios, vence al mundo.

SAN BERNARDO


WEB OFICIAL DE LA ORDEN

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Si tienes un secreto, escóndelo o revélalo (proverbio árabe)

Si tienes un secreto, escóndelo o revélalo (proverbio árabe)

Preámbulo de la Regla Primitiva del Temple

Nos dirigimos en primer lugar a aquellos que desprecian seguir su propia voluntad y
desean servir, con pureza de ánimo, en la caballería del rey verdadero y supremo, y a los que quieren cumplir, y cumplen, con asiduidad, la noble virtud de la obediencia. Por eso os
aconsejamos, a aquellos de vosotros que pertenecisteis hasta ahora a la caballería secular,en la que Cristo no era la única causa, sino el favor de los hombres, que os apresuréis a asociaros perpetuamente a aquéllos que el Señor eligió entre la muchedumbre y dispuso, con su piadosa gracia, para la defensa de la Santa Iglesia.
Por eso, oh soldado de Cristo, fueses quien fueses,

que eliges tan sagrada orden, conviene que en tu profesión lleves una pura diligencia y firme
perseverancia, que se sabe que es tan digna y sublime para con Dios que, si pura y
perseverantemente se observa por los militantes que diesen sus almas por Cristo, merecerán
obtener la suerte; porque en ella apareció y floreció una orden militar, ya que la caballería,
abandonando su celo por la justicia, intentaba no defender a los pobres o iglesias sino
robarlos, despojarlos y aun matarlos; pero sucedió que vosotros, a los que nuestro señor y
salvador Jesucristo, como amigos suyos, dirigió desde la Ciudad Santa a habitar en Francia y
Borgoña, no cesáis, por nuestra salud y propagación de la verdadera fe, de ofrecer Dios
vuestras almas en víctima agradable a Dios......SAN BERNARDO

Mostrando entradas con la etiqueta Miles Christi. Mostrar todas las entradas
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lunes, 10 de abril de 2017

Sobre la Excelencia

El término “excelencia” tiene dos significados, según el diccionario de la RAE:
1.       Superior calidad o bondad que hace digno de singular aprecio y estimación algo.
2.       Tratamiento de respeto y cortesía que se da a algunas personas por su dignidad o empleo.
Se trata, en mi opinión, del reflejo de algo muy habitual entre los seres humanos. Nuestras naturales limitaciones nos hacen ver primero las apariencias. Es eso que el deficiente léxico contemporáneo ha dado en llamar química o, añadiendo anglicismos, “feeling”. En definitiva tenemos una tendencia innata a evaluar las personas, los animales o las cosas por su apariencia. Hasta aquí es lógico. Lo que tenemos más a mano, lo que responde de forma más inmediata ante un estímulo externo son los sentidos. Estos activan nuestra memoria que está repleta de estereotipos. Cuando la “imagen” visual, olfativa, táctil, etc., despierta una imagen que un día grabamos como desagradable, nuestro cerebro reacciona rechazando el objeto de nuestra observación. Pura biología del comportamiento.
Lo malo es que no pasamos de ahí. Ponemos una barrera entre lo observado en su apariencia y nosotros y no somos capaces de profundizar.
Asumiendo un símil jurídico, podríamos decir que este es el fenómeno en positivo, no porque sea bueno, que no lo es, sino porque sigue una lógica consecutiva. Veamos el fenómeno en negativo, esto es omitiendo de alguna forma lo que “no nos interesa”.
Lo que a cada uno “le interesa”, entramos en unas consecuencias más intelectuales que las del puro comportamiento biológico, es que su apariencia resulte agradable al resto de los humanos, para no ser expulsados de la, perdonad lo abrupto del término, manada. Así las cosas, es muy habitual que busquemos la segunda acepción, esto es el respeto humano, los honores, la fama, etc. Pocos entienden, y aún menos asumen e interiorizan, que han de perfeccionar su cualidades y que lo otro vendrá por añadidura, sin buscarlo y sin tenerlo que buscar porque el que siquiera lo admita estará dando el primer paso al desastre.
Os estaréis preguntando: ¿qué tiene esto que ver con la Orden de Santa María de los Pobres Caballeros de Cristo y con la espiritualidad? MUCHÍSIMO, tiene que ver muchísimo, hasta el punto de estar en la base de nuestro carácter como Orden.
Como milites Christi y aunque tropiece una y mil veces, no puedo conformarme con algo que sea menos que la excelencia en las virtudes que Dios me haya dado o en las que, con su ayuda, vaya consiguiendo. Como miembro de la Militia Christi que es nuestra Orden, no puedo admitir comportamientos, individuales o colectivos, que mermen  la “superior calidad o bondad que hace digno de singular aprecio y estimación algo” porque lo que “construimos” no es algo individualmente nuestro, de cada uno y para cada uno de nosotros, “construimos” casa de Dios en la que acoger al desvalido y éste no se sentirá acogido, ni defendido, ni siquiera aliviado, en una casa construida sobre la “arena” del engreimiento, de la prepotencia, de la superficialidad, de la exclusividad,... Nuestra Casa será casa de acogida solo si la levantamos sobre la roca de la excelencia: lo que ahí fuera es admisible, en esta Casa no lo es. Quien quiera entender que entienda.
Ahí fuera, hay cientos de seudo-órdenes que deslumbran con sus uniformes engalanados; que se llenan la boca de palabras grandilocuentes; que hacen caridad donde todo el mundo los ve y, si no los ve, lo ponen en su página WEB; donde buscan enemigos de la Fe, y si no los encuentran los crean; donde creen que la guerra santa es hacia fuera y no hacia dentro y aún tienen la debilidad de pensar que los “malos” son solo los otros;… somos libres de irnos con ellos, nadie nos lo impedirá. Pero, en tal caso, nunca habremos sido auténticos Pobres Caballeros de Cristo y lo peor de todo es que habremos caído en el que, para San Antonio, es el peor pecado: habremos perdido el tiempo.

Non nobis, Domine, non nobis sed Nomini tuo da Gloriam







La Guerra Santa y el Guerrero Interior.

Muchos son los que se auto titulan Soldados de Cristo y, como los soldados, parece obvio, son para la guerra, se plantean una especie de Guerra Santa, pretendiendo hacer justicia, defender a los “buenos” de los “malos”, etc., etc., en la creencia de así traerán la Paz al mundo.
Decía el escritor romano Vegecio:  ``Igitur qui desiderat pacem, praeparet bellum´´, que podríamos traducir como ``Quien deseara la paz, debería prepararse para la guerra´´. Posteriormente otros, como el famoso Julio César, lo repetirían hasta convertirlo en un muy conocido adagio. Conocido, sí, pero muy mal  interpretado. Para ser más exactos, deberíamos decir que mal entendido por parcialmente interpretado.
La primera interpretación que podemos dar a tan conocida frase es la tradicional: hay que entrenarse, tener buen equipamiento (armas, medios de transporte, equipos de telecomunicaciones, etc.), etc. para que nuestros posibles enemigos se lo piensen dos veces antes de atacarnos y, si lo hacen, que estemos en condiciones de repeler la agresión. Se deduce evidentemente que el enemigo lo tenemos enfrente.
Hay, sin embargo, un enemigo mucho más potente, mucho más sutil, muchísimo más astuto y traicionero: nosotros mismos. Nuestra mente presenta una perversión natural que nos hace vernos diferentes del resto de la Humanidad. La mente individualiza y potencia el ego. El mundo que nos rodea y del que formamos parte es de naturaleza egoísta. Solo atiende a leyes como la de la supervivencia, la del mínimo esfuerzo o la del máximo placer, en resumen: quien vive sometido a la ley del Mundo piensa algo así como “primero yo, luego yo y después yo”. Se trata, todos lo sabemos aunque muchas veces se nos olvida, de leyes generadoras de conflictos. Ese mundo, con sus leyes, tuerce la voluntad de los hombres hasta enfrentar hermanos contra hermanos, porque no olvidemos lo dicho al principio del párrafo: nos vemos diferentes del resto de los hombres.
Resulta difícil, por no decir imposible, resolver esos conflictos con peleas, con la fuerza de las armas. No podemos olvidar que una paz conseguida a golpes no es paz, sino una guerra aplazada. Así pues, si de verdad buscamos la paz tendremos que empezar por llevarla a nuestro corazón. El adagio romano habría que reconvertirlo, diciendo: ‘’Quien desee la paz, llévela primero a su corazón”
Tenemos localizado nuestro principal oponente: nosotros mismos. Hemos dicho que hay que llevar la paz a nuestro corazón y que solo así podremos tener paz en nuestro entorno. Pero ¿qué queremos decir con “llevar la paz a nuestro corazón”?
Hablábamos hace poco de la excelencia que teníamos que perseguir como Pobres Caballeros de Cristo. En el combate es frecuente contar con el modelo de algún soldado heroico, cuya imitación nos suba la moral, nos enardezca y nos ayude a vencer el miedo. Nuestro primer ejemplo es el propio Dios hecho Hombre, Jesús, que, a lo largo de su vida, no solo nos marcó las pautas con su ejemplo, sino que también las verbalizó. Pero, si nuestra mente nos juega la mala pasada de “excusarnos” porque nos argumente que Jesús era hombre, pero también era Dios, Él mismo nos dio otro modelo, digamos que mucho más asequible.

En efecto, el mejor y más ejemplar modelo para todo cristiano y en especial para un Pobre Caballero de Cristo no es un hombre, sino una mujer.
Algunos piensan que como Soldados de Cristo han de estar preparados para desenvainar una espada más o menos real. Unos consideran una espada física y otros el conocimiento, pero ambos querrán pelear contra otros hombres y volveríamos a estar en el punto de partida, creyendo que el enemigo es el ``otro´´.
Es Viernes de Dolores cuando escribimos estas líneas y yo no puedo quitarme de la mente la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, mostrando su Corazón atravesado por siete espadas. Esas espadas que algunos quieren desenvainar contra otros hombres, la Virgen, nuestro modelo, las vuelve contra ella misma. Alcanza la perfección septiforme entregando su voluntad y todo su ser a Dios mismo, a ese Dios que, vistas sus cualidades, la convierte en su propia Madre, iniciando así el proceso salvífico. El término septiforme hace referencia al número siete como símbolo de perfección, como siete son los dones del Espíritu Santo (sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios) de los que dice el Catecismo que sustentan la vida moral de los cristianos; que son ``disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil para seguir los impulsos del Espíritu Santo´´; que pertenecen en plenitud a Cristo, y que completan y llevan a su perfección las virtudes de quienes los reciben. Nosotros, Pobres Caballeros de Cristo, hemos recibido su llamada, no tenemos más que ponernos a su disposición, como hiciera María (’’He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí, según su Palabra´´) para recibir esos dones que luego deberemos ejercitar. Con el ejercicio de estos dones y la Gracia de Dios desarrollaremos las cuatro virtudes cardinales (prudencia, justicia, fortaleza y templanza) y las tres teologales (Fe, Esperanza y Caridad)  que también significativamente suman siete. Llegados a esta última, la Caridad, recordemos lo que dice de ella el Catecismo (transcribo textualmente, salvo el subrayado):

La caridad tiene por frutos el gozo, la paz y la misericordia. Exige la práctica del bien y la corrección fraterna; es benevolencia; suscita la reciprocidad; es siempre desinteresada y generosa; es amistad y comunión:
«La culminación de todas nuestras obras es el amor. Ese es el fin; para conseguirlo, corremos; hacia él corremos; una vez llegados, en él reposamos» (San Agustín, In epistulam Ioannis tractatus, 10, 4).

¡Ea, hemos llegado! La Caridad, la primera de todas las virtudes, aquella sin la cual la Fe no vale para nada, esa es la que nos lleva a la Paz. Pero no olvidemos que la Caridad no va sola; que para llegar a ella es necesario trabajar y duro y que nuestro modelo y Madre las reúne, desde su humanidad, todas por su disposición (esclava del Señor) y por la Gracia de Dios.
Nos dirán muchos que no podemos cruzarnos de brazos ante una agresión, que los terroristas no se paran ante el amor.  Bien ese es el fruto del miedo, del terror que quieren introducir, perdonad la redundancia, los terroristas. Pero ¿qué temeré yo si tengo a Dios conmigo? Si ellos se inmolan, por un dios de muerte o por ideales políticos o por cualquier otra incomprensible razón, ¿qué temeré yo que tengo al Dios de la Vida conmigo?
Non nobis, Domine, non nobis sed Nomini tuo da Gloriam


domingo, 26 de enero de 2014

VOCACION

Entrad, postrémonos por tierra,

Bendiciendo al Señor creador nuestro,

Porque él es nuestro Dios y nosotros su pueblo

El rebaño que él guía.

Ojalá escuchéis hoy su voz;

No endurezcáis vuestro corazón.

(Salmo 94,67)
<< pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. 3 . A éste le abre el portero, y las ovejas escuchan su voz; y a sus ovejas las llama una por una y las saca fuera. 4 . Cuando ha sacado todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.>> (Jn 10, 2-4)
Cristiano es aquel que ha escuchado la llamada de Cristo y respondido personalmente. Por tanto, no es correcto pensar que únicamente tienen <<vocación>> los que están en monasterios, conventos, seminarios, comunidades religiosas o casas parroquiales. Todo cristiano tiene la vocación de ser discípulo de Cristo y seguirlo. Algunos lo siguen en el matrimonio, que, a pesar de no imitar su vida célibe, participa no obstante del ministerio de su presencia en el mundo (Ef 5, 25-31). Otros siguen a Jesús al vivir en castidad, pobreza, obediencia y servicio a los demás en el amor. El monje no tiene dos vocaciones, una como cristiano y otra añadida por su estado de monje. Su vocación monástica no es más que un simple desarrollo de su propia vocación cristiana, un paso más en el camino elegido personalmente para él por Jesucristo. Feliz el hombre que escucha la voz de Cristo llamándolo al silencio, a la soledad, la oración, la meditación y al estudio de su Palabra.

Esta llamada para vivir apartado con Cristo y subir con él a la montaña para orar>> (Lc 9,28), es rara y especial, de manera particular en nuestros días. Pero también es muy importante para la Iglesia, y por eta causa aquellos que creen ver indicaciones de esta vocación es sí mismo o en otros, deben encarar el hecho con sinceridad y hacer algo al respecto en un espíritu de oración y prudencia.



martes, 23 de julio de 2013

EL SENTIDO ESPIRITUAL DE LA BATALLA






De los simbolismos más importantes que encontramos en la obra de San Bernardo es la que atañe al concepto de BATALLA. En la Edad Media era normal vincular este simbolismo a la vida diaria y a la vida espiritual.
El arquetipo es el guerrero, que representa el sentido activo y viril. Es quien posee la fuerza y la voluntad que ordenan el mundo de los hombres. Su papel en la sociedad  es proteger el Reino en general pero además especialmente a los débiles (mujeres, niños, ancianos) .
La guerra es el lugar donde se enfrentan los miedos , los aspectos negativos del ser, al fin de consolidar la disciplina interna. Toda confusión  debe ser aniquilada, pues allí mora la debilidad
La senda espiritual exige lo mejor de uno , el sacrificio constante , incluso la propia vida. Para renacer a la dimensión espiritual debemos despojarnos del pasado, de los hábitos y seguridades para seguir a Cristo con toda el alma y para siempre.
Pero antes de ir al campo de batalla es necesaria la preparación, Se debe acudir al combate purificado  para hacer mas efectivo los beneficios emanados de la batalla. No olvidar llevar el escudo símbolo de repliegue para triunfar. La espada símbolo de rectitud, intrepidez , virilidad;
Y el arco y la flecha signos de altura y rapidez.
San Agustín  establece dos Jerusalén o ciudades de Dios (la celestial y la terrenal) puede decirse también que existe dos cabllerias:
La terrenal  la q libra la batalla por la fe  en nuestro plano de realidad ( la futuwwab de los musulmanes) y la otra la espiritual. Para acceder a esta debemos ser particípes de la terrenal. Los caballeros templarios se encontraban en tal vía.
CODEX TEMPLI



lunes, 27 de mayo de 2013

EL CAMINO DE LAS ESTRELLAS. EL REGRESO DEL TEMPLARIO -Segunda parte





El Caballero Templario  al final de su camino observa con respeto la caida del sol y su trasformaciòn, como el alquimista observa  la materia, el Caballero  ahonda en ese descubrimiento para alcanzar el verdadero saber. Consciente de sus sentidos reconoce el símbolo Sagrado de la Inteligencia Divina  Creadora, y la grandeza  inmensa del Còsmo con su eterno movimento” (todas Tus obras las hicistes con Sabiduria Mio Señor-Salmo 104 ) el Templario reconoce su determinaciòn de ser humano,  en  su bùsqueda  encuentro  la presencia del sacro  dentro de su alma, en su largo camino comprendio  la distinciòn entre lo temporal  y lo spiritual, mirando hacia arriba y  continundo a caminar hacia adelante,recorderà  que en su camino encontro abundantes elementos relacionados con el mundo celeste que dejaròn los grandes Maestros Constructores y en  cuyos muros grabaròn los misterios de la gran sabiduría con escenas bíblicas y mitològicas… donde se esconde el mensage que comunica con la sabiduría superior permitiendo la evoluciòn del espiritu,fiel  a estàs revelaciones el Templario no podra prescindir de la vida de la Iglesia y de su ritmo Sacramental. Custodio del camino sagrado el Templare  comprende la vivencia y la unidad con los Hermanos de la Caballeria  de la hùmile túnica blanca.


Dal regreso de la Ruta del Conocimiento Jacobeo, encontró  las aguas subterràneas que lo alimentaron de  lo puro lo humano y lo spiritual, imprescindible para la vida, la luz, el amor y la paz,el Caballero  descubriò  la propia vida interior la liberaciòn el don del silencio y sus varias formas” todo sera relacionado para  llevarlo  al  apertura con el Absoluto, el camino fue la existencia de la verdad en la armonia del bien, no fue una competencia con el prójimo sino con si mismo , el Cabellero se libero de toda opresiòn ,para poder llegar un día a la Milicia Celestial, y sentir  fluir da su interno la voz del Espíritu Creador.


Sor + Mari Sol García
Dama del Temple


miércoles, 24 de abril de 2013

EL CAMINO DE LAS ESTRELLAS Primera Parte



El espíritu del Templario lo llama constantemente hacia la Divinidad de Dios, el Templario tiene la capacidad de escuchar su propia intuición, observa y sigue las señales que llegan del Universo manteniendo su caminar Contemplativo en silencio y con profunda consciencia de poder recibir en su camino de ida y vuelta, purificación y evolución espiritual para desarrollar virtudes y sentimientos que deberá aplicar en su continuo caminar.
El Caballero Templario peregrino llegará a tocar su profundidad que voluntariamente ha escogido para que le sean revelados los misterios de esta gran filosofía, prestando atención a no retroceder se dejará llevar por la corriente de agua viva del Espíritu que le conceda el valor que necesita para recorrer y desarrollar el Camino de la iniciación que lo conducirá al Camino Estrellado, tomará conciencia con humildad de su naturaleza espiritual, y del lado oscuro y profundo de su ego.
El camino Sagrado iniciático para el Templario será vencer las pruebas y peligros sometiendose a las reglas establecidas en el sendero de Jano, sin caer en la prisión de sus propios egoismos, no será tanto el llegar a la meta sino llegar a la evolución espiritual y al conocimiento de la iluminación donde tendrá que descubrir su debilidad y su nada. El Templario, en su camino, caerá en el pozo profundo de su alma, lugar donde se ocultan y están encerradas las fuerzas del camino Sagrado que refuerzan el magnetismo de su busqueda, en ese lugar nadie lo rescatará, y esperará el perdón, la purificación del algua clara y viva de la fuente dejandose llevar por la corriente del Espíritu.
Su camino será largo, tendrá que atraversarlo a través de un complicado y tortuoso laberinto con mucha atención para no retroceder y no quedarse atrapado. Cuando llegue a la meta del camino, el Templario deberá estar solo y en sintonía con su espíritu para poder manejar más la sensibilidad que le manda su intuición, será consciente de la inteligencia del alma adquirida en el camino y del potente cambio que tendrá.
Su silencioso caminar será en completa meditación para poder oir en soledad la ninfa de su espiritualidad y poder dirigirla hacia los objetos que abrazan su camino de crecimiento y de transformación con el Divino. Él tendrá la capacidad transformadora y única de poder conectar son su propia esencia y con la grandeza del Universo. El Templario, en su búsqueda, deseará llegar al tesoro oculto para sentirse parte de un todo, pero tendrá que prestar mucha atención en el penúltimo paso para no retroceder, reconociendo perfectamente que cuando logre la meta deberá seguir caminando para que continúe fuyendo en su alma las energías del Universo.
Sor + Mari Sol Martín Fernández
Dama del Temple

domingo, 7 de abril de 2013

SOLDADOS Y TESTIGOS AL SERVICIO DE DIOS




Santificamos  el Nombre de Dios 

El amor del Caballero y de la Dama del Temple  por Cristo, es un amor intenso profundo, de gran devociòn por el suo ùnico  Señor, el Caballero es de notable elevaciòn spiritual  y  todo soporta con ilusiòn y amor entregandose totalmente  a  Él  nonostante las dificultades su misiòn serà hacerlo amar cada vez màs por todos, credente o no credente,  para que puedan encontrar en Cristo,la plenitud de la vida, y poder llegar  un dia satisfechos  a la grande  meta de la vida.  Màs allà de cualquier consideraciòn ètica la esencialidad del Pobre Caballero de Cristo no es sòlo ser abierto con humildad a las necesidades de los hermanos  y hermanas del Orden, sino tambièn  defender la dignidad de cada hijo de Dios, decir  que creemos  en Dios y no ver  el nuestro pròximo, es “ engañarnos  a sí mismos”, vivir profundamente  lo humano, en todas las culturas, perfeccionara  al Caballero o Dama Templare.
Indudablemente, no es la primera vez que los Templarios afrontan difficile decisiones,baste observar el dificil periodo en el cual nos encontramos,teniendo en cuenta las condiciones culturales de hoy; El proyecto educativo de los Pobres Caballeros de Cristo Gran Priorato Santa Maria, es llevar a las conciencias del hombre Cristo, para que sean abiertos al auxilio de la gracia de Dios, porque  la ùnica razòn de ser Iglesia es anunciar explicitamente el Evangelio lo màs fielmente  de Jesùs, este es un cargo que Él puso en las manos de todos los hombres. El espiritu religioso y monàstico  del Gran Priorato Santa Maria dirigido por los Padres Espirituales, forma una gran familia al lado del Monacado del Cister,conciliando la vida espiritual con la vida mondana.

El hombre por natura se abre a lo trascendeltal,a lo que va màs alla de su comprensiòn de sus posibilidades cognoscitivas, preguntandose por el significado de todo, la Evangelizaciòn del Templare tiene como finalidad poner  en  comuniòn con Cristo el hombre presentandolo como centro culmen de la revelaciòn,  concentrandose  tambien en la vida de Cristo se toca  la cuestiòn moral, que tiene como nùcleo los mandamientos y su plenitud en las bienaventuranzas.
Para el Caballero Templare laico Cistercense,seràn muy importantes las reglas que estàn escritas, los valores morales, el honor, la cortesia,” La pobreza” que es ante todo una actitud de la persona, Jesùs en el Evangelio dice a menudo: "Bienaventurados los pobres en espìritu." La pobreza cristiana es no poner  la esperanza en lo que se tiene,al contrario es  ser libre de lo que uno tiene, sabiendo que no es la riqueza lo que el hombre necesita para ser feliz,” esto  serà para todos  un ejemplo de absoluta libertad”.
 Empuñando la espada de la Palabra de Cristo y con la escucha  atenta  en la pràctica diaria de la Lectio Divina    “Glorificamos al Señor nuestro Dios”  y  afirmamos  la base spiritual de la existencia humana, esto serà para el Templare el botìn màs precioso que el puede desiderar. 




 Sor + Mari Sol Martín Fernández.
Dama del Temple.

miércoles, 27 de marzo de 2013

MARIA SANTISIMA,ESTRELLA, LUZ, Y DULZURA, EN EL CAMINO DEL TEMPLARE

 Recordando la Historia

España se anticipò en solicitar y obtener de la Santa Sede la celebraciòn de la fiesta del dulce Nombre de Maria Santisima, y nuestros cruzados despùes de ocho siglos de reconquista, apenas descubierta el Amèrica pidieròn su celebraciòn en 1513. Cuenca fue la primera Dìocesis que la Solemnizò.Al inicio de la Grande Cruzada de Occidente en la Peninsula Ibèrica , creciò su devociòn y culto en las Montañas de Covadonga,y el dulce Nombre de Maria serà para nostros  Emblema de Victoria siendo Ella la protectora de Damas y Caballeros,San Bernardo viendo la devociòn que le tenian los Caballeros, dudo en  lamarlos monjes o Caballeros porque no les faltava fe, bondad, ni  el  valor del Caballero <Còmo mejor disignarlos si no dondoles ambos nombres> San Bernardo grande intelectual y devoto de Maria Santisima, que es el modelo de la vida Espiritual Cisterciense, era loco de amor por Ella,escriviò màs de noventa sermones sobre el “ Cantar de los Cantares".
La teologìa de la Virgen en la Pentecostès es elegida por el Santo Espìritù para introducirla en la Iglesia y en la Historia del mundo; Santo Tomàs de Aquino con su luminosa dialèctica nos enseña que Maria con su Divina Maternidad tiene una Grandeza y un Poder  Infinito!  Esta serà la concecuencia del  Don de Sus traslaciones concedido a muchos “Siervos de Dio” Maria  serà tambien la Reina del camino de estrellas para siempre en el “ Camino de Santiago”   
Recordando la Historia nuovamente, notamos como Cristòbal Colòn era muy devoto a Maria Santisima cambiando el nombre de la nave capitana, y ponièndole ( Santa Maria )Fray Bartolomè amigo de Colòn, atestigua que todos los marineros en la noche, cantaban la Salve Regina, almenos los de nuestra amada tierra de España. 

Sor +Mari Sol Martín Fernández

Dama del Temple