Quieres saber cuál es la fe que da vida y consigue la victoria? Aquella por la cual Cristo habita en lo íntimo de nuestro ser. El es nuestra virtud y nuestra vida. Cuando se manifieste Cristo, que es nuestra vida, dice el Apóstol, os manifestaréis también vosotros gloriosos con él. Esa gloria será vuestra victoria. Y nos manifestaremos con él porque vencemos por él. Solamente llegan a ser hijos de Dios los que reciben a Cristo, y únicamente en ellos se cumple lo que dice la Escritura: todo el que nace de Dios, vence al mundo.

SAN BERNARDO


WEB OFICIAL DE LA ORDEN

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Si tienes un secreto, escóndelo o revélalo (proverbio árabe)

Si tienes un secreto, escóndelo o revélalo (proverbio árabe)

Preámbulo de la Regla Primitiva del Temple

Nos dirigimos en primer lugar a aquellos que desprecian seguir su propia voluntad y
desean servir, con pureza de ánimo, en la caballería del rey verdadero y supremo, y a los que quieren cumplir, y cumplen, con asiduidad, la noble virtud de la obediencia. Por eso os
aconsejamos, a aquellos de vosotros que pertenecisteis hasta ahora a la caballería secular,en la que Cristo no era la única causa, sino el favor de los hombres, que os apresuréis a asociaros perpetuamente a aquéllos que el Señor eligió entre la muchedumbre y dispuso, con su piadosa gracia, para la defensa de la Santa Iglesia.
Por eso, oh soldado de Cristo, fueses quien fueses,

que eliges tan sagrada orden, conviene que en tu profesión lleves una pura diligencia y firme
perseverancia, que se sabe que es tan digna y sublime para con Dios que, si pura y
perseverantemente se observa por los militantes que diesen sus almas por Cristo, merecerán
obtener la suerte; porque en ella apareció y floreció una orden militar, ya que la caballería,
abandonando su celo por la justicia, intentaba no defender a los pobres o iglesias sino
robarlos, despojarlos y aun matarlos; pero sucedió que vosotros, a los que nuestro señor y
salvador Jesucristo, como amigos suyos, dirigió desde la Ciudad Santa a habitar en Francia y
Borgoña, no cesáis, por nuestra salud y propagación de la verdadera fe, de ofrecer Dios
vuestras almas en víctima agradable a Dios......SAN BERNARDO

viernes, 28 de diciembre de 2012

EDUCAR LA FE EN LA FAMILIA: JORNADA DE LA SAGRADA FAMILIA 2012




Jornada de la Sagrada Familia 2012 (30 de diciembre):

Nota de los obispos
para la Jornada de la Sagrada Familia
Educar la fe en familia

30 de diciembre de 2012, festividad de la Sagrada Familia

"Con el lema “Educar la fe en familia” los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida, movidos por nuestro deber de pastores, invitamos a todos los fieles a reflexionar sobre la vital importancia de la familia en la “educación de la fe”. Asimismo, recordamos la exigencia de conocer y transmitir mejor a las generaciones futuras la fe de siempre1, de un modo especial en este Año de la fe.
Desde la primera evangelización la transmisión de la fe, en el transcurso de las generaciones, ha encontrado un lugar natural en la familia2. Hoy asistimos a una desvalorización del papel de la familia en este campo, debido a múltiples factores. No podemos dar por supuesto la vivencia de la fe cristiana en muchos hogares cristianos con las consecuencias que ello conlleva en la asimilación de la fe por parte de los hijos. Por esto queremos animar a las familias a ocupar su puesto en la transmisión de la fe, a pesar de las dificultades y crisis por las que atraviesan.
La nueva evangelización debe ir dirigida de manera primera y prioritaria a la familia, como la realidad a la que más han afectado los cambios sociales y la poca valoración de la fe.
La fe, don de Dios, se nos infunde en el Bautismo, en cuya celebración los padres piden para sus hijos «la fe de la Iglesia». Este es el signo eficaz de la entrada en el pueblo de los creyentes para alcanzar la salvación3.
La iniciación cristiana, que comprende el Bautismo, la Confirmación, la Penitencia y la Eucaristía, toma una especial relevancia en la familia, «iglesia doméstica», comunidad de vida y amor, por ser donde surge la vida de la persona y esta es amada por sí misma. La familia vive dicha fe y participa también en la fe de sus hijos en las diversas etapas de formación y desarrollo de la vida cristiana. Así, el primer fundamento de una pastoral familiar renovada es la vivencia intensa de la iniciación cristiana4.
Los padres apoyan a los hijos y caminan con ellos mientras realizan el aprendizaje de la vida cristiana y entran gozosamente en la comunión de la Iglesia para ser en ella adoradores del Padre y testigos del Dios vivo. La familia, de este modo, se convierte en el primer transmisor de la fe, y esta crece cuando se vive como consecuencia de un amor que se recibe y se comunica como experiencia de gracia y de gozo5.
La familia es el ámbito natural donde es acogida la fe y la que va a contribuir de una manera muy especial a su crecimiento y desarrollo. En ella se dan los primeros pasos de la educación temprana de la fe y los hijos aprenden las primeras oraciones, como el avemaría, el “Jesusito de mi vida”, el “Ángel de mi guarda” y el padrenuestro. También experimentan el amor a la Virgen, a Jesucristo, y es donde por primera vez oyen hablar de Dios y aprenden a quererlo viviendo el testimonio de sus padres.
Este testimonio de los padres, en la continua y progresiva educación familiar, marca un tenor de vida en todos los ámbitos de la existencia humana. Se desarrolla en la catequesis familiar, la introducción a la oración -«la oración es el alimento de la fe» dice Juan Pablo II-, la lectura meditada de la Palabra de Dios a través de la lectio divina y en la práctica sacramental de la familia, en sintonía y colaboración con la comunidad parroquial.
Así, la familia es el “lugar” privilegiado donde se realiza la unión de «la fe que se piensa» con «la vida que se vive» a partir del despertar religioso.
La fe, al igual que la familia, es compañera de vida que nos permite distinguir las maravillas de Dios a lo largo de nuestro caminar. Como la familia, la fe está presente en las diversas etapas de nuestra existencia (niñez, adolescencia, juventud…), así como en los momentos difíciles y en los alegres. De esta forma la fe va acompañándonos siempre en todas las circunstancias de la vida familiar. La familia camina con sus hijos en esos importantes momentos en los que se va fraguando su madurez y porvenir.
Cuando la vivencia y experiencia cristiana se ha tenido en la familia puede que se atraviese por momentos de crisis, pero lo que se ha vivido de niño vuelve a renacer y a tener un peso específico en la fe adulta.
No se puede pensar en una nueva evangelización sin sentirnos responsables del anuncio del Evangelio a las familias y sin ayudarles en la tarea educativa6. La familia está inmersa en un
proceso gradual de educación humana y cristiana que permite tener como centro la vocación
al amor. A la familia le corresponde el deber grave y el derecho insustituible de educar y cuidar
este momento inicial de la vocación al amor de los hijos. Esto se realiza en un ambiente sencillo
y normal, el hogar, donde, de una manera connatural se va formando la personalidad humana
y cristiana de los hijos. A esta educación contribuyen también las entidades educativas, el testimonio
de los padres y hermanos, el contacto con otras familias, la pertenencia a la comunidad
cristiana parroquial, y a grupos o movimientos cristianos7.
La familia, en su afán educador, ayuda a todos sus miembros a que vivan como verdaderos
cristianos, capaces de configurar cristianamente la sociedad. De igual modo la familia, con
total respeto a cada de sus hijos, debe ayudarles a que, en su momento, puedan descubrir
sus respectivas vocaciones. En este sentido la familia protege y anima la vocación a la vida
sacerdotal y consagrada.
En todo caso, los obispos de la Subcomisión reiteramos una vez más que el mundo necesita hoy de manera urgente el testimonio creíble de familias que, iluminadas por la fe, sean
capaces de «abrir el corazón y la mente de muchos al deseo de Dios»8 y ser fermento de
nuestra sociedad.
Implorando la protección de María, Madre de la Sagrada Familia, os animamos en este
Año de la fe a profundizar en un mayor conocimiento de nuestra fe y que esta transforme
la vida de nuestras familias, les abra el camino hacia una plenitud de significado, las renueve,
llene de alegría y de esperanza fiable".

 + Juan Reig Plà, Obispo de Alcalá de Henares
                            Presidente de la Subcomisión Episcopal
                             Para la Familia y Defensa de la Vida
Francisco Gil Hellín, Arzobispo de Burgos
Mario Iceta Gavicagogeascoa, Obispo de Bilbao
+ Gerardo Melgar Viciosa, Obispo de Osma-Soria
+ José Mazuelos Pérez, Obispo de Jerez de la Frontera
+ Carlos Manuel Escribano Subías, Obispo de Teruel y Albarracín

Consulta todos los materiales en

martes, 25 de diciembre de 2012

LA NAVIDAD



En el principio era el Verbo, y frente a Dios era el Verbo, y el Verbo era Dios. Él estaba frente a Dios al principio. Él se hizo todo y nada llegó a ser sin Él. Lo que llegó a ser, tiene vida en Él, y para los hombres esta vida es la luz. La luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no pudieron vencer la luz. Porque la luz llegaba al mundo, la luz verdadera que ilumina a todo hombre. Ya estaba en el mundo y por Él se hizo el mundo, pero este mundo no lo conoció. Vino a su propia casa y los suyos no lo recibieron. Pero a todos los que lo recibieron, les concedió ser Hijos de Dios. Estos son los que creen en su Nombre. Pues aquí se nace sin unión física, ni deseo carnal, ni querer de hombre: estos han nacido de Dios. Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros; hemos visto su gloria, la que corresponde al Hijo Único cuando su Padre lo Glorifica. En Él estaba la plenitud del Amor y de la Fidelidad. (Juan 1: 1-14) 



La fiesta de Navidad es la celebración de la luz divina, irrumpiendo en la conciencia humana. La luz es tan brillante que es imposible, a primera vista, captar su significado completo. Sólo un entendimiento intuitivo como el que tuvieron los pastores, nos hace posible disfrutarla. Más tarde, a medida que nuestros ojos se adaptan a la luz, percibimos poco a poco todo lo que está contenido en este Misterio, culminando en la fiesta cumbre de la
Epifanía, la manifestación del Niño Divino en Belén.

Intentemos captar el significado del Verbo hecho Carne. La palabra en el Nuevo Testamento griego para carne es sarx. El significado de sarx es la condición humana, esos niveles incompletos, inmaduros, no evolucionados de la conciencia humana. Es la conciencia humana en su sumisión al pecado. Jesús no asumió solamente el cuerpo y alma humanos; asumió la condición humana integra, incluyendo las necesidades instintivas de la naturaleza humana y los acondicionamientos culturales de su época. 


Sarx es la condición humana encerrada en sí misma; caída y sin deseos de levantarse. Es la condición humana entregada a la supervivencia biológica en si misma, ya sea de su propia persona, del clan, de la nación o de la raza. La palabra griega soma se refiere al cuerpo cuando se abre a una evolución superior: es la condición humana abierta al desarrollo. "El Verbo se hizo carne" significa que al tomar la condición humana sobre si mismo con todas sus consecuencias, Jesús introdujo el principio de trascendencia a toda la familia humana, dando al proceso evolutivo un empuje decisivo hacia la conciencia divina.

En la Epístola a los Romanos, Adán es el símbolo de solidaridad con la carne (sarx). Todo el mundo comparte el sarx de Adán y por lo tanto forma una personalidad corporativa con él. Cristo, al asumir la condición humana exactamente como es, la penetra hasta sus raíces y se convierte en el origen de una nueva personalidad corporativa abierta a la trascendencia. El Espíritu, el principio de trascendencia, libera la condición humana (sarx) para que se mueva hacia la nueva personalidad corporativa que Pablo llama el Cuerpo de Cristo. Nuestra participación en el Cuerpo de Cristo tiene un significado corporativo y cósmico. Decir que no a esa participación es el significado primario de pecado en el Nuevo Testamento. Es la elección de seguir siendo solamente carne (sarx), esto es, de ser dominado por las programaciones de felicidad centradas en uno mismo. Es optar por salirse del plan divino de transformación de la conciencia humana en la conciencia de Cristo. De esta transformación es de lo que se trata la Navidad, es el proceso de crecimiento que inaugura el Evangelio y al cual todos estamos llamados. La naturaleza humana centrada en sí misma busca cada vez más y mejores maneras de permanecer tal cual está, porque eso parece garantizar su supervivencia. Pero optar por el status quo es solidarizarse con Adán y rechazar a "el Cristo". 


"A todos aquellos que lo recibieron, les dio el poder de convertirse en hijos de Dios", esto es, de conocer su Origen divino. Este es el Misterio de la Palabra de Dios hecha carne. Carne no sólo significa piel y huesos, significa los valores mundanos de las programaciones para la felicidad centradas en uno mismo que están fuertemente arraigadas en nuestros hábitos conscientes e inconscientes y en una sobreidentificación con la propia familia, tribu o nación. Cristo, al unirse a la familia humana, se ha sometido a las consecuencias de la carne y, a la vez ha introducido en ella el principio de redención de todos los niveles pre-racionales de conciencia. Nuestro propio desarrollo hacia niveles más altos de conciencia es la punta de lanza de la personalidad corporativa de "el Cristo". el desdoblamiento gradual en tiempo del nuevo Adán. Todo acto está motivado por esa visión; toda la curación de cuerpo, de alma o de males sociales, está contribuyendo al crecimiento del Cuerpo de Cristo y por lo tanto al pleroma. Esto ocurrirá cuando suficientes individuos hayan entrado a la conciencia de Cristo y la hayan hecho suya.

El gozo de la Navidad es la intuición de que han sido superadas todas las limitaciones de crecimiento hacia estados más elevados de conciencia. La luz divina traspasa toda oscuridad, prejuicio, ideas preconcebidas, valores preestablecidos, expectativas falsas, hipocresía y falsedad. Nos presenta la verdad. Actuar sobre la base de la verdad es hacer que Cristo crezca, no solo en nosotros mismos, sino en los demás. Así, los acontecimientos y los trabajos tediosos de nuestra vida cotidiana se vuelven sacramentales, inyectados con implicaciones eternas. Esto es lo que celebramos en la liturgia. El Kairos, el "tiempo preciso", es ahora. Según Pablo "el tiempo de la salvación es ahora", esto es, el tiempo en el que está disponible toda la misericordia de Dios. El tiempo de arriesgarse a un mayor crecimiento es ahora. Seguir creciendo es estar en la frontera de la evolución humana y del camino espiritual. La acción divina puede voltear nuestras vidas al revés, puede llamarnos a distintas formas de servicio. La disponibilidad para cualquier acontecimiento inesperado es la actitud de alguien que ha entrado en la libertad del Evangelio. Compromiso con el mundo nuevo que Dios está creando, la nueva personalidad corporativa de la humanidad redimida, requiere flexibilidad y desprendimiento: la disponibilidad para ir a cualquier parte o a ninguna, para vivir o para morir, para descansar o para trabajar, para hacerse cargo de un servicio o para dejar otro. Todo es importante cuando uno se está abriendo a la conciencia de Cristo. Esta percepción transforma nuestros conceptos mundanos de seguridad hasta convertirlos en la aceptación, por amor a Dios, de un futuro incierto. La mayor seguridad es la derivada de tomar ese riesgo. Todo lo demás es peligroso.

La luz de Navidad es una explosión de intuición que cambia toda nuestra idea de Dios. Nuestras ideas infantiles sobre Dios son dejadas atrás. Cuando dirigimos nuestra mirada fascinada hacia el Niño en la cuna, lo más íntimo de nuestro ser se abre a la nueva conciencia que el Niño Jesús ha traído al mundo.
Thomas Keating

lunes, 24 de diciembre de 2012

LECTURA DEL DIA




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2 Samuel: 7, 1-5. 8-12. 14. 16
El reino de David permanecerá para siempre en presencia del Señor.
Tan pronto como el rey David se instaló en su palacio y el Señor le concedió descansar de todos los enemigos que lo rodeaban, el rey dijo al profeta Natán: "¿Te has dado cuenta de que yo vivo en una mansión de cedro, mientras el arca de Dios sigue alojada en una tienda de campaña?". Natán le respondió: "Anda y haz todo lo que te dicte el corazón, porque el Señor está contigo".
Aquella misma noche habló el Señor a Natán y le dijo: "Ve y dile a mi siervo David que el Señor le manda decir esto: ‘¿Piensas que vas a ser tú el que me construya una casa, para que yo habite en ella? Yo te saqué de los apriscos y de andar tras las ovejas, para que fueras el jefe de mi pueblo, Israel. Yo estaré contigo en todo lo que emprendas, acabaré con tus enemigos y te haré tan famoso como los hombres más famosos de la tierra.
Le asignaré un lugar a mi pueblo, Israel; lo plantare allí para que habite en su propia tierra. Vivirá tranquilo y sus enemigos ya no lo oprimirán más, como lo han venido haciendo desde los tiempos en que establecí jueces para gobernar a mi pueblo, Israel. Y a ti, David, te haré descansar de todos tus enemigos.
Además, yo, el Señor, te hago saber que te daré una dinastía; y cuando tus días se hayan cumplido y descanses para siempre con tus padres, engrandeceré a tu hijo, sangre de tu sangre, y consolidaré su reino. Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo. Tu casa y tu reino permanecerán para siempre ante mí, y tu trono será estable eternamente' ".
Del salmo 88
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor y daré a conocer que su fidelidad es eterna, pues el Señor ha dicho: "Mi amor es para siempre y mi lealtad, más firme que los cielos. R/.
Un juramento hice a David, mi servidor, una alianza pacté con mi elegido: 'Consolidaré tu dinastía para siempre y afianzaré tu trono eternamente'. R/.
El me podrá decir: 'Tú eres mi padre, el Dios que me protege y que me salva'. Yo jamás le retiraré mi amor, ni violaré el juramento que le hice". R/.
San Lucas: 1, 67-79
Nos visitará el sol que nace de lo alto.
En aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, lleno del Espíritu Santo, profetizó diciendo:
"Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, y ha hecho surgir en favor nuestro un poderoso salvador en la casa de David, su siervo. Así lo había anunciado desde antiguo, por boca de sus santos profetas: que nos salvaría de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos aborrecen, para mostrar su misericordia a nuestros padres y acordarse de su santa alianza.
El Señor juró a nuestro padre Abraham concedernos que, libres ya de nuestros enemigos, lo sirvamos sin temor, en santidad y justicia delante de Él, todos los días de nuestra vida.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos y a anunciar a su pueblo la salvación, mediante el perdón de los pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz".

miércoles, 19 de diciembre de 2012

FELICITACION de NAVIDAD DEL GRAN PRIOR DE ESPAÑA

Todos los hermanos del Gran Priorato Español de Santa Maria "Pobres Caballeros de Cristo" os deseamos Feliz Navidad, que todos vuestros deseos se cumplan.
Un gran abrazo fraternal a todos.

EL CAMINO DEL TEMPLARIO.


EL TEMPLARIO EN CAMINO
EL CAMINO DEL TEMPLARIO ENCOMIENZA CON EL AMOR EN DIOS


SOMOS COMUNIDAD ORANTE EN LA IGLESIA Y AL SERVICIO DE LA IGLESIA Y SEREMOS FORTALECIDOS POR LA FE QUE TENEMOS EN CRISTO.

 

Vivimos en la plenitud de la fe, en su ardor de caridad y en perfecta docilidad al Espíritu.
Nuestra vocación en la Iglesia es la oración y el trato de amistad con Dios. De esta amistad, nos urge la entrega a la Iglesia y a la humanidad, allá donde se nos necesite ofreceremos ayuda volontariamente come honorable institución, pero sobre todo, siendo guías de otros en el camino de Dios, el Templario llevara la verdad de Cristo en cada rincón de la tierra,esta es la centralidad de la Espiritualidad Templaria Pobres caballertos de Cristo,pensar que Dios nos llama a vivir inmersos en el profundo como laicos, la experiencia monástica en el mundo, este es nuestro fin vivir una vida cristiana más intensa, mediante la lectura de la palabra de Dios y la oración con los Salmos de cada dia que pero sólo rezados seràn realmente comprendidos, y daran al Caballero Templare el verdadero camino la verdad la luz y la vida.
El Orden Pobres Caballeros de Cristo,la fidelidad es una de sus principales características, no perdona quien traiciona su proprio Hermano dando falsa acusación, y serán tambien muy determinados en extirpar el portador que venga en la Orden con malas intenciones demostrando maldad incluso falsedad, ocultando asi su verdadera identidad .Igualmente sera la reación de la Orden para el que este enfermo de poder…. por las consecuencias desprendidas de su comportaminto con el propósito de obtener un alto carico.

Como nos enseña nuestro Papa Benedicto XVI, Dios no exige nada de extraordinario, solamante solidariedad,fidelidad,valenti
a,y Humildad.

Sor +Mari Sol Garcia.
Dama del Temple.

martes, 18 de diciembre de 2012

LA JUSTICIA Y LA CARIDAD NO SE CONTRAPONEN


Ciudad del Vaticano, 16 de diciembre 2012 (VIS).-Después de la visita pastoral a la parroquia de San Patricio en la colina Prenestina, Benedicto XVI se ha asomado a mediodía a la ventana de su estudio para rezar el Ángelus con los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.
El Papa ha abordado nuevamente la figura de Juan el Bautista, a quien el Evangelio de hoy presenta mientras habla a la gente que se dirige a él en el río Jordán para bautizarse exhortándola a prepararse a la venida del Mesías. El diálogo entre la multitud que se pregunta “¿Qué debemos hacer?” y el profeta, se revela “de gran actualidad”.

La primera respuesta está dirigida a la muchedumbre. El Bautista dice: “El que tiene dos túnicas, que le dé al que no tiene; y el que tiene alimentos que haga lo mismo”. “Notamos, aquí - ha explicado el Papa- un criterio de justicia, animado por la caridad. La justicia pide que se supere el desequilibrio entre quien tiene lo superfluo y quien carece de lo necesario; la caridad empuja a estar atento al otro y a salir al encuentro de su necesidad, en lugar de encontrar justificaciones para defender los propios intereses. Justicia y caridad no se contraponen; ambas son necesarias y se completan recíprocamente”.

La segunda respuesta está dirigida a algunos publicanos, es decir, recaudadores de impuestos por cuenta de los romanos. “Ya por ese motivo los publicanos eran despreciados, y también porque, a menudo, se aprovechaban de su posición para robar. El Bautista no les dice que cambien de oficio, sino que no exijan nada más de cuanto ha sido establecido. El profeta, en nombre de Dios, no pide gestos excepcionales sino, ante todo, el cumplimiento honrado de su propio deber. El primer paso hacia la vida eterna es siempre la observancia de los mandamientos; en este caso el séptimo: “No robarás”.

La tercera respuesta es para los soldados, “otra categoría dotada de cierto poder y, por tanto, tentada de abusar de él. Juan les dice: “No hagáis extorsión a nadie (...), y contentaos con vuestras pagas”. También aquí, la conversión comienza por la honradez y el respeto de los demás: una indicación que vale para todos, especialmente para quien tiene mayores responsabilidades”.

En todos los diálogos “llama la atención cómo son concretas las palabras de Juan: desde el momento en que Dios nos juzgará según nuestras obras es con los comportamientos, con los que hay que demostrar que se sigue su voluntad. Y, precisamente por esto, las indicaciones del Bautista son siempre actuales: también en nuestro mundo tan complejo, las cosas irían mucho mejor si cada uno observara estas reglas de conducta”.

Después de la oración mariana, el Papa, en los saludos en diversos idiomas, ha recordado que desde el próximo 28 de diciembre y hasta el 2 de enero, tendrá lugar en Roma el Encuentro europeo de jóvenes, organizado por la comunidad de Taizé. Benedicto XVI ha agradecido la disponibilidad de las familias romanas para hospedarlos y, dado que la afluencia será mayor de la esperada, ha renovado el llamamiento que ya había dirigido a las parroquias para que otras familias vivan “esta hermosa experiencia de amistad cristiana”.

A continuación ha manifestado su cercanía espiritual a cuantos en Polonia forman parte de la “Obra Natalicia de Ayuda a los Niños”. “Espero – ha dicho – que esta iniciativa caritativa y ecuménica, que supone un gesto de ayuda concreta ofrecida a los necesitados, lleve la alegría a los corazones de muchos niños. ¡Que la llama de las velas encendidas en las familias durante la cena de Nochebuena sea el símbolo de esta iniciativa!. Que Dios recompense la generosidad de los corazones y que bendiga a todos”.

Por último ha saludado a los niños de Roma que este domingo acuden a la Plaza de San Pedro para que el Papa bendiga la figurita del Niño Jesús que se pone en el Belén.
...................
 La caridad la vivimos como amor, como generosidad, todo el Evangelio trasmite la idea del amor hacia los demás, porque es el sentimiento que aflora de la propia justicia. 
Ser justo, es otorgar a cada cual lo que necesita y lo que merece y eso solo puede nacer del amor generoso de nuestro corazón, Amor generoso que nace de Dios, que nace del espíritu: San Pablo habla del amor de Dios y nos deja ver cómo es la caridad, "La caridad es paciente, es servicial; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe; es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta" (1 Co 13, 4-8). Y termina, "la caridad no dejará de existir".
 
Si esta nace de Dios, nosotros como hijos de Dios, nace en nosotros una necesidad de la búsqueda del propio bien, del bien por el propio bien por el deseo de buscar la felicidad y la justicia en los demás, de ahí que caridad y justicia se unan en una misma finalidad que es buscar el bien común sacrificando el bien personal, o quizas uniendo o confluyendo el bien general= bien personal=bien supremo que viene de Dios y que define la Justicia.