Quieres saber cuál es la fe que da vida y consigue la victoria? Aquella por la cual Cristo habita en lo íntimo de nuestro ser. El es nuestra virtud y nuestra vida. Cuando se manifieste Cristo, que es nuestra vida, dice el Apóstol, os manifestaréis también vosotros gloriosos con él. Esa gloria será vuestra victoria. Y nos manifestaremos con él porque vencemos por él. Solamente llegan a ser hijos de Dios los que reciben a Cristo, y únicamente en ellos se cumple lo que dice la Escritura: todo el que nace de Dios, vence al mundo.

SAN BERNARDO


WEB OFICIAL DE LA ORDEN

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Si tienes un secreto, escóndelo o revélalo (proverbio árabe)

Si tienes un secreto, escóndelo o revélalo (proverbio árabe)

Preámbulo de la Regla Primitiva del Temple

Nos dirigimos en primer lugar a aquellos que desprecian seguir su propia voluntad y
desean servir, con pureza de ánimo, en la caballería del rey verdadero y supremo, y a los que quieren cumplir, y cumplen, con asiduidad, la noble virtud de la obediencia. Por eso os
aconsejamos, a aquellos de vosotros que pertenecisteis hasta ahora a la caballería secular,en la que Cristo no era la única causa, sino el favor de los hombres, que os apresuréis a asociaros perpetuamente a aquéllos que el Señor eligió entre la muchedumbre y dispuso, con su piadosa gracia, para la defensa de la Santa Iglesia.
Por eso, oh soldado de Cristo, fueses quien fueses,

que eliges tan sagrada orden, conviene que en tu profesión lleves una pura diligencia y firme
perseverancia, que se sabe que es tan digna y sublime para con Dios que, si pura y
perseverantemente se observa por los militantes que diesen sus almas por Cristo, merecerán
obtener la suerte; porque en ella apareció y floreció una orden militar, ya que la caballería,
abandonando su celo por la justicia, intentaba no defender a los pobres o iglesias sino
robarlos, despojarlos y aun matarlos; pero sucedió que vosotros, a los que nuestro señor y
salvador Jesucristo, como amigos suyos, dirigió desde la Ciudad Santa a habitar en Francia y
Borgoña, no cesáis, por nuestra salud y propagación de la verdadera fe, de ofrecer Dios
vuestras almas en víctima agradable a Dios......SAN BERNARDO

sábado, 23 de marzo de 2013

DOMINGO DE RAMOS: "Bendito el que viene, como rey, en el nombre del Señor"

Hebreos 10,1-18



Bendito el que viene, como rey,
en el nombre del Señor

San Andrés de Creta

Sermón sobre el domingo de Ramos 9

Venid, y al mismo tiempo que ascendemos al monte de los Olivos,
salgamos al encuentro de Cristo que vuelve hoy de Betania y por propia voluntad se apresura hacia su venerable y dichosa pasión para poner fin al misterio de la salvación de los hombres.
Porque el que iba libremente hacia Jerusalén es el mismo que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo, para levantar consigo a los que yacíamos en lo más profundo y colocarnos, como dice la Escritura, por encima de todo principado, potestad, fuerza y dominación y por encima de todo nombre conocido.
Y viene, no como quien busca su gloria por medio de la fastuosidad
y de la pompa. No porfiará, dice, no gritará, no voceará por las calles, sino que será manso y humilde, y se presentará sin espectacularidad alguna.
Ea, pues, corramos a una con quien se apresura a su pasión, e
imitemos a quienes salieron a su encuentro. Y no para extender por el suelo a su paso ramos de olivo, vestiduras o palmas, sino para prosternarnos nosotros mismos con la disposición más humillada de que seamos capaces y con el más limpio propósito, de manera que acojamos al Verbo que viene, y así logremos captar a aquel Dios que nunca puede ser totalmente captado por nosotros.
Alegrémonos, pues, porque se nos ha presentado mansamente el que es manso y que asciendo sobre el ocaso de nuestra ínfima vileza, para venir hasta nosotros y convivir con nosotros, de modo que pueda, por su parte, llevarnos hasta la familiaridad con él.
Ya que, si bien se dice que, habiéndose incorporado las primicias de nuestra condición, ascendió, con ese botín, sobre los cielos, hasta el oriente, es decir, según me parece, hasta su propia gloria y divinidad,
no abandonó, con todo, su propensión hacia el género humano hasta
haber sublimado al hombre, elevándolo progresivamente desde lo más
ínfimo de la tierra hasta lo más alto de los cielos.
Así es como nosotros deberíamos prosternarnos a los pies de Cristo, no poniendo bajo sus pies nuestras túnicas o unas ramas inertes, que muy pronto perderían su verdor, su fruto y su aspecto agradable, sino revistiéndonos de su gracia, es decir, de él mismo, pues los que os habéis incorporado a Cristo por el bautismo os habéis revestido de Cristo.
Así debemos ponernos a sus pies como si fuéramos unas túnicas.
Y si antes, teñidos como estábamos de la escarlata del pecado,
volvimos a encontrar la blancura de la lana gracias al saludable baño del bautismo, ofrezcamos ahora al vencedor de la muerte no ya ramas de palma, sino trofeos de victoria.
Repitamos cada día aquella sagrada exclamación que los niños cantaban, mientras agitamos los ramos espirituales:  

 "Al día siguiente una gran multitud que había venido a la fiesta en Jerusalén oyó que Jesús se acercaba. Salió a su encuentro con palmas y gritó: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor, Rey de Israel!" (Juan 12,12-13).

lunes, 18 de marzo de 2013

EL SANTO PADRE: "SI DIOS NO PERDONASE TODO, EL MUNDO NO EXISTIRÍA"


Ciudad del Vaticano, 17 marzo 2013 (VIS).-  
"No olvidéis esto: el Señor nunca se cansa de perdonar ¿Habéis pensado en la paciencia de Dios con cada uno?". El Papa Francisco se lo decía a las cerca de 200.000 personas que habían viajado de toda Italia durante la noche y, los días anteriores, de otros muchos países del mundo, para poder vivir este primer ángelus con el nuevo Papa. Para todos, una cita histórica.
Duró 15 minutos, no más, buena parte de ellos escuchados en silencio: "Si Dios no perdonase tanto, el mundo no existiría", afirmó el Santo Padre. Y desde la plaza, desde la Vía de la Conciliazione, desde las calles vecinas no se oía ni un chasquido. El Romano Pontífice, Francisco, hablaba en italiano. "Me gusta, mi Papa", decía con su media lengua Francesco, 3 años, en hombros de su padre. 
"Estoy contento de que este encuentro con vosotros sea en domingo; este es un día para que nosotros los cristianos nos saludemos, hablemos, como lo estamos haciendo aquí, ahora, en esta plaza grande, que gracias a la medida, tiene las dimensiones del mundo".
El encuentro llevaba días preparándose. A través de los medios -sobre todo la televisión y la radio- muchos tenían ya una idea de quién era el nuevo Papa. "Lo vi en televisión y me conmovió... por su humildad... Es uno de los nuestros", comentaba Angélica, 30 años, que se había levantado a las 6 de la mañana para llegar a San Pedro.
El Santo Padre ha querido comentar el evangelio del día, los pasajes que narran el episodio de la mujer adultera. "El rostro de Dios es el de un Padre misericordioso que siempre tiene paciencia (…) No se cansa de perdonarnos si sabemos volver a El con el corazón contrito. Grande es la misericordia del Señor". Afirmaciones contundentes por parte del nuevo Papa que él combina con comentarios espontáneos, hechos al margen, llenos de buen humor.
Publicamos a continuación el texto completo de las palabras del Papa: "Hermanos y hermanas, buenos días. ¡Después de la primera reunión del miércoles pasado, hoy de nuevo puedo saludar a todos! ¡Y estoy feliz de hacerlo en domingo, en el día del Señor! Esto es hermoso e importante para nosotros cristianos, reunirnos el domingo, saludarnos, hablarnos como ahora aquí, en la plaza. Una plaza que, gracias a los medios de comunicación, tiene la dimensión del mundo. En este quinto domingo de Cuaresma, el Evangelio nos presenta el episodio de la mujer adúltera, a la que Jesús salvó de la condena a muerte. Nos conmueve la actitud de Jesús: no escuchamos palabras de desprecio, no escuchamos palabras de condena, sino sólo palabras de amor, de misericordia, que invitan a la conversión "Tampoco yo te condeno ¡Vete y ya no vuelvas a pecar!" ¡Oh, hermanos y hermanas, el rostro de Dios es el de un padre misericordioso, que siempre tiene paciencia! ¿Habéis pensado en la paciencia de Dios, la paciencia que tiene con cada uno de nosotros? ¡Eh, esa es su misericordia! Siempre tiene paciencia: tiene paciencia con nosotros, nos comprende, nos espera, no se cansa de perdonarnos si sabemos volver a Él con el corazón contrito. "Grande es la misericordia del Señor."
Luego continuó: "En estos días, he podido leer un libro de un cardenal -el Cardenal Kasper, un teólogo muy competente, ¿eh?, un buen teólogo– sobre la misericordia. Y me ha hecho mucho bien, ese libro, pero no penséis que hago publicidad que a los libros de mis cardenales, ¿eh? No es así, pero me ha hecho tanto bien, tanto bien... El cardenal Kasper decía que sentir misericordia, esta palabra cambia todo. Es lo mejor que podemos oír: cambia el mundo. Un poco de misericordia hace el mundo menos frío y más justo. Necesitamos entender bien esta misericordia de Dios, este Padre misericordioso, que tiene tanta paciencia... Recordemos el profeta Isaías, que afirma que aunque nuestros pecados fuesen color rojo escarlata, el amor de Dios los convertirá en blancos como la nieve".
A continuación comentó: "¡Es hermoso, lo de la misericordia! Recuerdo, cuando apenas era obispo, en 1992, llegó a Buenos Aires la Virgen de Fátima y se hizo una gran misa para los enfermos. Fui a confesar, a aquella misa. Y casi al final de la misa me levanté porque tenía que administrar una confirmación. Vino hacia mí una mujer anciana, humilde, muy humilde, de más de ochenta años. La miré y le dije: "Abuela – porque allí llamamos así a los ancianos- abuela, ¿se quiere confesar?" "Sí", me dijo. "Pero si usted no ha pecado..." Y ella me dijo: "Todos tenemos pecados"... "Pero el Señor ¿no la perdona?" "El Señor perdona todo" me dijo, segura. "Pero, ¿cómo lo sabe usted, señora?". "Si el Señor no perdonase todo, el mundo no existiría".
Me entraron ganas de preguntarle: "Dígame, señora, usted ha estudiado en la Universidad Gregoriana?", porque esa es la sabiduría que da el Espíritu Santo: sabiduría interior de la misericordia de Dios. No olvidemos esta palabra: ¡Dios nunca se cansa de perdonarnos, nunca!”. El Papa, poniéndose en el lugar del sacerdote, ha improvisado un diálogo: “Entonces, padre, ¿cuál es el problema?". "Bueno, el problema es que nosotros nos cansamos de pedir perdón! Pero El nunca se cansa de perdonar; somos nosotros los que , a veces, nos cansamos de pedir perdón. Y no tenemos que cansarnos nunca, nunca. Él es el Padre amoroso que perdona siempre y cuyo corazón está lleno de misericordia para todos nosotros. Tenemos que aprender a ser más misericordiosos con todos. Invoquemos la intercesión de la Virgen María, que ha tenido en sus brazos a la Misericordia de Dios hecho hombre ".
Al final del Ángelus, el Papa ha saludado a las decenas de miles de fieles que llenaban la Plaza de San Pedro: "Gracias por vuestra acogida y vuestra oración - ha dicho- Os pido que recéis por mí. Renuevo mi abrazo a los fieles de Roma y lo extiendo a todos vosotros, que habéis venido de varias partes de Italia y del mundo, así como a aquellos que se unen a nosotros a través de los medios de comunicación. He elegido el nombre del santo patrono de Italia, San Francisco de Asís y esto refuerza mis lazos espirituales con esta tierra, de la que- como sabéis - es originaria mi familia. Pero Jesús nos ha llamado a ser parte de una nueva familia: su iglesia; esta familia de Dios, para caminar juntos por los caminos del Evangelio. ¡Que el Señor os bendiga y la Virgen os proteja! Y no os olvidéis de ésto: El Señor nunca se cansa de perdonar. Somos nosotros los que nos cansamos de pedir perdón”.
Una ovación atronadora acogió las últimas palabras del Papa a la multitud reunida en la Plaza: “Buen domingo y que os aproveche el almuerzo”. Fueron sólo 15 minutos. Un cuarto de hora que, para muchos miles, tuvo un atractivo más fuerte que las otras dos citas que hoy se disputaban en Roma: El maratón de la ciudad, y el Día de Puertas Abiertas del Quirinal.

jueves, 14 de marzo de 2013

LA VOLUNTAD PROPIA SEGUN SAN BERNARDO



San Bernardo en esta obra intenta confrontar lo que significa dejar nuestra voluntad propia a las exigencias de la regla, y de lo que significa afrontar una vida monástica.

 El amor se opone a la voluntad propia: el amor exige gratuitidad, desembarazarnos de nuestra deseos y necesidades para buscar el bien comun que esta en los demás y en lo que nos rodea. Dios nos otorg el libre albedrio o facultad para elegir; el propio consentimiento de lo contrario no podriamos hacer ni el bien ni el mal.Pero la voluntad necesita del juicio y de la libertad para determinar las propias acciones. Le otorga dinamismo y capacidad volutiva que le lleve a obrar.

Dios nos dio esa libertad de someter nuestros caminos en una direccion u otra,esa es la Gracia divina otorgada al hombre de poder elegir entre el bien o el mal, un camino u otro.Sin embargo San Bernardo no otorga en este trabajo una negatividad a la voluntad propia: egoismo, deseo, interes...ego.....Con la base de la Regla el monje puede dirigir su voluntad hacia el bien y con el seguimiento de un guia espiritual. La voluntad ennoblece las acciones, otorga belleza, sentido, tampoco sin ella se hace nada. Pero hay que tener cuidado que no se desdoble y se encamine hacia lo que  se aleja del Plan de Dios, de su voluntad....En este caso, el hombre debe desarraigarse de ella y ofrecer a Dios nuestro compromiso de abandonarnos a sus desgnios, esto es hacia el amor y la caridad.
La voluntad en este caso...se llena de racionalidad (se actua por y para qué, un por qué y unas premisas), objetividad, coherencia y sabiduría.
Hay que diferenciar entre VOLUNTAD PROPIA Y VOLUNTAD COMUN...Dos formas de querer, de actuar distintas entre si que no tiene que contraponerse...la vol. común va hacia Dios, el amor, la verdad absoluta....el bien...la voluntad propia no es de Dios es de cada persona...La propia puede hacerse comun cuando elegimos libremente acercarnos a Dios y dejamos nuestro ego (implica un proceso interno de búsqueda y de espiritualidad) el hombre ya no se ve asi mismo si no solo ve a Dios, en este caso su voluntad deja de ser propia, busca los deseo de Dios, que no es mas la justicia, la misericorida, hacia un enriquecimiento del espiritu.

El que camina hacia Dios tiene que concienciarse de que si queremos buscar a Dios ( deseo propio, evidencia, certezas convencimiento...) tiene que caminar a la gratuitidad.....en ese momento ya no actua en nombre de sí mismo si no en nombre de Dios a sometido su voluntad   .....cuando dentro de una comunidad esto sucede ya no hay voluntades...solo hay una única e indivisible la unidad, la común Dios.

miércoles, 13 de marzo de 2013

EL CARDENAL BERGOGLIO ES EL PAPA FRANCISCO

Ciudad del Vaticano, 13 marzo 2013 (VIS).-El cardenal Jorge Mario Bergoglio S.I. ha sido elegido Sumo Pontífice, 265 sucesor de Pedro, tomando el nombre de Francisco. Es el primer Papa latinoamericano, el primer Pontífice miembro de la Compañía de Jesús y el primer “Francisco” de la historia.
A las 20,12, -cincuenta y cuatro minutos después de la aparición de una espesa "fumata" blanca a las 19,06- el Cardenal Protodiácono, Jean-Louis Tauran ha dado el anuncio a las gentes desde la "loggia" o balcón de la Bendición de la basílica vaticana, con estas palabras:
Annuntio vobis gaudium magnum;
habemus Papam:
Eminentissimun ac Reverendissimum Dominum,
Dominum Georgium Marium
Sanctæ Romanæ Ecclesiæ Cardinalem Bergoglio
qui sibi nomen imposuit Franciscum
(Os anuncio con gran alegría:
Tenemos Papa,
El eminentísimo y reverendísimo
Señor Jorge Mario
Cardenal, de la Santa Iglesia Romana, Bergoglio
Que ha tomado el nombre de Francisco)
El cónclave que ha llevado a la elección del Papa Francisco comenzó el martes, 12 de marzo, en la Capilla Sixtina del Palacio Apostólico Vaticano, con el "extra omnes" intimado a las 17.33 por el maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias, monseñor Guido Marini, tras el juramento de los 115 cardenales electores.
La primera fumata negra apareció a las 19,42 del mismo día. El miércoles , 13 de marzo , la fumata negra fue a las 11,40. La fumata blanca apareció a las 19.06 del 13 de marzo
A las 20, 24 el Santo Padre Francisco, precedido por la Cruz, se ha asomado al balcón exterior de la basílica, completamente iluminada, para saludar e impartir la bendición apostólica "Urbi et Orbi" (a la ciudad y al mundo) a las decenas de miles de personas, que abarrotaban la Plaza de San Pedro y la Via della Conciliazione, llenas de paraguas, a causa de la lluvia que ha caído durante toda la jornada en Roma.
Antes de que el nuevo Papa saliera al balcón, un destacamento de honor de la Guardia Suiza Pontificia, en uniforme de gran gala y llevando el estandarte pontificio, se situó bajo la “loggia”, seguido por una representación de los diversos cuerpos del Ejército italiano que desde 1929 rinden homenaje al Papa en las ocasiones importantes, en señal de reconciliación entre la Santa Sede y el Estado italiano. La Banda de la Santa Sede acompañaba la espera. Apenas se ha sabido el nombre del nuevo pontífice, la multitud ha empezado a cantar en coro: “Francisco, Francisco”.
El nuevo pontífice ha dirigido estas palabras a los fieles:
"Hermanos y Hermanas, ¡Buenas Noches!"
"Sabéis que el deber del Conclave era dar un Obispo a Roma. Parece que mis hermanos cardenales han ido a buscarlo casi al fin del mundo... Pero estamos aquí... Os agradezco la acogida. La comunidad diocesana de Roma tiene a su Obispo: ¡Gracias! Y antes que nada, querría hacer una oración por nuestro Obispo Emérito, Benedicto XVI. Recemos todos juntos por él, para que el Señor le bendiga y la Virgen lo custodie. "
(Se ha rezado el Padre Nuestro, el Ave María y el Gloria)
"Y ahora, empezamos este camino: obispo y pueblo. Este camino de la Iglesia de Roma, que es la que preside en la caridad a todas las iglesias. Un camino de fraternidad, de amor, de confianza entre nosotros. Recemos siempre por nosotros: los unos por los otros. Recemos por todo el mundo, para que haya una gran fraternidad. Os deseo que este camino de la Iglesia, que hoy comenzamos y en el cual me ayudará mi Cardenal Vicario, aquí presente, sea fructuoso para la evangelización de esta ciudad tan hermosa. "
"Y ahora querría dar la bendición, ... Pero antes, antes, os pido un favor: antes de que el obispo bendiga al pueblo, os pido que vosotros recéis al Señor para que me bendiga: la oración del pueblo, pidiendo la bendición para su Obispo. Hagamos en silencio esta oración de vosotros por mi. "
"Ahora os doy la bendición a vosotros y a todo el mundo, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad."
"Hermanos y hermanos os dejo. Muchas gracias por vuestra acogida. Rezar por mi y hasta pronto. Nos veremos pronto: mañana quiero ir a rezar a la Virgen, para que custodie a toda Roma. Buenas noches y que descanséis!".

Que Dios le guie en su nuevo camino y le de fuerzas, ánimo para acometer su nueva misión.



sábado, 9 de marzo de 2013

IGLESIA DEL SANTO SEPULCRO DE TORRES DEL RIO


Localidad: TORRES DEL RÍO
Zona: Zona Media
Siglos de construcción: XII
Estilo: Románico
Poco antes de abandonar Navarra, el Camino de Santiago, nos ofrece este bello y recogido ejemplar del románico del siglo XII, que fue capilla funeraria y faro del Camino de Santiago.

Según algunos historiadores, el Santo Sepulcro de Torres del Río podría haber sido obra de los caballeros del Temple. Este extremo no se ha podido confirmar pero añade misterio a esta obra, que fue construida a semejanza del templo del Santo Sepulcro de Jerusalén, pero adaptando los conocimientos islámicos a la manera de construir de los cristianos.

De planta octogonal, la iglesia del Santo Sepulcro es un raro ejemplo del arte medieval, ya que frente a la horizontalidad y pesadez del románico, en este templo todo conduce a la verticalidad. En su interior, la impresionante bóveda de nervios entrecruzados le hará recordar el arte hispanomusulmán.
La iglesia del Santo Sepulcro se encuentra inegrada en el casco urbano de Torres del Río, pequeña localidad jacobea situada en la Zona Media de Navarra, entre lo alto de una colina y una profunda hondonada, ya cerca de tierras riojanas. El visitante se encuentra ante una joya del románico, edificada en torno a 1170 como réplica de la basílica de Jerusalén, en la que la forma circular se ha sustituido por otra poligonal.

Ligada desde su origen al Camino de Santiago, fue faro de peregrinos, a quienes orientaba gracias a la luz prendida en la linterna que corona el edificio. El terreno que la circunda, sirvió además como cementerio de caminantes.

De planta octogonal y con un acabado perfectamente compensado, es un edificio sobrio y armonioso en el que diferenciará claramente tres cuerpos: el primero de ellos, ciego; el segundo, iluminado por dos pequeñas ventanas; y el superior, abierto en ventanas de medio punto que iluminan la espléndida cúpula interior. A ambos lados, el edificio conserva el ábside y una torre cilíndrica, y sobre el tejado de ocho aguas, se erige una linterna también octogonal que reproduce en miniatura el propio cuerpo del templo.

Si queremos acceder al edificio, lo haremos por la puerta del lado sur, cuyo tímpano nos presenta una cruz patriarcal, insignia de la Sagrada Orden Militar del Santo Sepulcro de Jerusalén.

En el interior, la mirada se alza hacia la magnífica cúpula de gruesos nervios de influencia califal que corona el conjunto y que dibuja una estrella de ocho puntas iluminada por una luz tenue luz que se filtra por las celosías. Su nervadura le recordará modelos islámicos similares a los de algunas mezquitas, lo que permite especular con la posibilidad de que el monumento fuese construido por artesanos mudéjares que habrían llegado a Torres del Río desde la orilla del Guadalquivir.

Y en el ábside, custodiando el templo, un Cristo del siglo XIII, también conocido como el Santo Cristo de los Caballeros del Sepulcro. Allí también observará delicadas columnas, y capiteles de influencia morisca que reproducen monstruos y centauros.

CASTILLO DE UCERO (SORIA)




El castillo de Ucero es una construcción defensiva medieval situada en la villa de Ucero en la provincia de Soria perteneciente a la Comunidad Autónoma de Castilla y León en España.
Se halla bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. Es propiedad de la iglesia católica.
Situado sobre un promontorio rocoso en la orilla del río Ucero, cerca de su nacimiento, domina el amplio espacio de los valles de los ríos Lobos y Chico y se alza sobre la villa que le da nombre. Cerca se halla el cañón del río Lobos cuya parte final es totalmente visible desde la fortaleza.
El acceso es tan impresionante como el propio castillo, que aún en la actualidad, en el empobrecido estado de ruinas en que se halla, llama la atención por su inmensidad y sorprende en cuanto se hace visible al bajar la cuesta de la Galiana. Una particularidad interesante del castillo es la similitud que guarda con el castillo de «Villa Rey» de Miranda del Castañar, debido a la construcción de los dos castillos en el S.XII.
Desde el núcleo urbano de Ucero, se llega al castillo después de cruzar el río por un camino que se va hundiendo entre paredes rocosas sobre las que, a mano izquierda según se sube, se alza la construcción de la fortaleza y de la ermita asociada a la misma.
La zona dominada por el castillo ha sido habitada desde la prehistoria. Los restos rupestres hallados en diferentes puntos de la zona del cañón de río Lobos, cerca de la ermita de San Bartolomé y el yacimientos del Banconcillo, también al lado de la misma, atestiguan presencia humana al menos de la Edad del Bronce. El propio castillo se asienta sobre los restos de un castro celtíbero. La necrópolis de San Martín, visigótica, las construcciones romanas van dejando ver la continuidad del asentamiento en estas tierras.
El lugar aparece nombrado por primera vez en 1157 cuando Alfonso VII ubica la villa de Sotos de Suso entre Oxuma y Ucero y hay datos que indican que el castillo ya existía en el siglo XIII. La vinculación de los templarios con la zona es muy fuerte. Se estima que el importante convento de San Juan de Otero, ya extinguido, estaba ubicado cerca de la ermita de San Bartolomé, la cual también es templaría. Hay constancia que en 1170 ya estaba asentada la Orden del Temple en estos lares al estar documentado un litigio entre la Orden del Temple y la de Calatrava donde se cita el convento de San Juan de Otero.
Alejandro Aylagas señala a Juan González de Ucero como primer señor del castillo en 1212 y asegura que era un asentamiento templario desde Alfonso I de Aragón. Juan González de Ucero participó en la batalla de Las Navas de Tolosa al lado de su rey, Alfonso VIII, y fue proclamado señor de la villa por aquella acción.
En 1302 el obispo de Osma, Juan Ascarón, compra la villa y el castillo (junto con sus 13 aldeas), por un precio casi nulo, a los herederos de Juan García de Villamayor que había sido señor de la villa y que así lo había dejado escrito en su testamento. Ya en manos de la iglesia, el castillo es reconstruido en el siglo XVI por el obispo Pedro de Montoya y en el siglo siguiente Honorato Juan hace colocar su escudo sobre la puerta de acceso. Desde entonces el castillo ha estado en poder de sus prelados a quienes ha prestado un dispar servicio: como mansión palaciega para los obispos que acudían a solazarse con la pesca de la trucha en el acotado río Ucero, y como cárcel para los clérigos que la merecieron
La construcción consta de un triple recinto amurallado protegido por un foso. El acceso se realizaba por una serie de rampas y un puente levadizo. La defensa se completa por el lado sur con un muro. A este mismo lado, se construyó una ermita separada de la construcción defensiva pero relacionada con la misma. El castillo disponía de una puerta de acceso que queda enfrente de la ermita. Esta ermita podría ser la de Nuestra Señora de la Villavieja.
Poseía un aljibe, del que quedan restos, y una zona de estancias en donde hoy día se observan los encajonamientos de las vigas en los muros.
La torre del homenaje se mantiene erguida y en relativo buen estado. Tiene equinas de sillería y está rematada por unas hileras de ménsulas que soportaban en el almenado. Hay una ventana ojival con moldura decorada con dos gárgolas asimétricas. En el exterior, hay varias gárgolas; una de ellas tiene tres figuras y otra tiene una figura que está sujetando algo mientras que sobre ella se puede ver un águila agarrando una serpiente. El techo de la torre es una bóveda ojival que tiene restos de pinturas y está apoyada en modillones decorados con cabezas y personajes. En la clave de esta bóveda hay un agnus dei, figura de un cordero que algunos estudiosos encuadran dentro de la simbología templaria.
Hay un pasaje subterráneo que baja desde el castillo al río Ucero recorriendo en zigzag la ladera del cerro. La finalidad del mismo era la de tener acceso al agua en caso de asedio. El pasaje está en parte derrumbado, pero hay algunas secciones practicables. Está construido excavando el hueco en el suelo y cubriéndolo con lajas de sillarejo y calicanto. Tiene una anchura de 1,16m y una altura que varia entre los 2,13 m y los 1,5 m.