Quieres saber cuál es la fe que da vida y consigue la victoria? Aquella por la cual Cristo habita en lo íntimo de nuestro ser. El es nuestra virtud y nuestra vida. Cuando se manifieste Cristo, que es nuestra vida, dice el Apóstol, os manifestaréis también vosotros gloriosos con él. Esa gloria será vuestra victoria. Y nos manifestaremos con él porque vencemos por él. Solamente llegan a ser hijos de Dios los que reciben a Cristo, y únicamente en ellos se cumple lo que dice la Escritura: todo el que nace de Dios, vence al mundo.

SAN BERNARDO


WEB OFICIAL DE LA ORDEN

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Si tienes un secreto, escóndelo o revélalo (proverbio árabe)

Si tienes un secreto, escóndelo o revélalo (proverbio árabe)

Preámbulo de la Regla Primitiva del Temple

Nos dirigimos en primer lugar a aquellos que desprecian seguir su propia voluntad y
desean servir, con pureza de ánimo, en la caballería del rey verdadero y supremo, y a los que quieren cumplir, y cumplen, con asiduidad, la noble virtud de la obediencia. Por eso os
aconsejamos, a aquellos de vosotros que pertenecisteis hasta ahora a la caballería secular,en la que Cristo no era la única causa, sino el favor de los hombres, que os apresuréis a asociaros perpetuamente a aquéllos que el Señor eligió entre la muchedumbre y dispuso, con su piadosa gracia, para la defensa de la Santa Iglesia.
Por eso, oh soldado de Cristo, fueses quien fueses,

que eliges tan sagrada orden, conviene que en tu profesión lleves una pura diligencia y firme
perseverancia, que se sabe que es tan digna y sublime para con Dios que, si pura y
perseverantemente se observa por los militantes que diesen sus almas por Cristo, merecerán
obtener la suerte; porque en ella apareció y floreció una orden militar, ya que la caballería,
abandonando su celo por la justicia, intentaba no defender a los pobres o iglesias sino
robarlos, despojarlos y aun matarlos; pero sucedió que vosotros, a los que nuestro señor y
salvador Jesucristo, como amigos suyos, dirigió desde la Ciudad Santa a habitar en Francia y
Borgoña, no cesáis, por nuestra salud y propagación de la verdadera fe, de ofrecer Dios
vuestras almas en víctima agradable a Dios......SAN BERNARDO

sábado, 12 de abril de 2014

DOMINGO DE RAMOS. SOBRE LA PROCESIÓN Y LA PASIÓN. SERMÓN PRIMERO SERMON SAN BERNARDO

1.Con gran acierto, como tiene el Espíritu de su Esposo y de su Dios,  la Iglesia une hoy, con admirable y nueva sabiduría, la procesión y la Pasión. La procesión suscita vítores y la pasión lágrimas. Como estoy al servicio de sabios e ignorantes, intentaré explicar a todos el fruto de esta unión.
 Y comenzaré refiriéndome a los del mundo porque no es primero lo espiritual, sino lo animal. Que el hombre mundano observe y comprenda que la alegría termina en el pesar. Por eso aquel que practicó y enseñó tantas cosas, cuando se hizo hombre quiso demostrar personalmente con su palabra y su ejemplo lo que nos había dicho mucho antes por boca del Profeta: Toda carne es hierba, y su belleza como flor campestre y manifestándose en la carne se empeñó en experimentarlo en sí mismo. Aceptó, pues, el triunfo de la procesión, consciente de que estaba ya inminente el día terrible de la muerte.
 ¿Podrá alguien fiarse de la gloria versátil del mundo si contempla al Santo por excelencia y además Dueño supremo del universo, pasando rápidamente de la victoria más sublime al desprecio más absoluto? Una misma ciudad, las mismas personas y en unos pocos días le pasea triunfal entre himnos de alabanza y le acusa, le maltrata y le condena como a un malhechor. Así acaba la alegría caduca y a esto se reduce la gloria del mundo. El Profeta pide que el Señor viva en una gloria inmarcesible; es decir, que a la procesión no acompañe la pasión.
2.Vosotros, en cambio, sois espirituales y podéis captar un mensaje más espiritual: por eso os presentamos en la procesión la gloria de la patria celeste, y en la Pasión el camino que a ella conduce. Ojalá que la procesión te recuerde el gozo y alegría incomparables de nuestro encuentro con Cristo en el aire, cuando seamos arrebatados en las nubes. Y que te consumas en el deseo de ver el día glorioso en que Cristo entrará en la Jerusalén celestial. El irá como cabeza de un gran cuerpo; enarbolará el trofeo de la victoria, y no recibirá los aplausos de una turba vulgar, sino aquel himno de los coros angélicos y de los pueblos de la Antigua y de la Nueva alianza: Bendito el que viene en nombre del Señor.
 La procesión te dice a dónde nos dirigimos, y la Pasión nos muestra el camino. Los sufrimientos de hoy son el sendero de la vida, la avenida de la gloria, el camino de nuestra patria, la calzada del reino, como grita el ladrón crucificado: Señor, acuérdate de mi cuando llegues a tu reino. Lo ve caminar hacia el reino y le pide que, cuando llegue, se acuerde de él. También él llegó, y por un atajo tan corto que aquel mismo día mereció estar con el Señor en el Paraíso. La gloria de la procesión hace llevaderas las angustias de la pasión, porque nada es imposible para el que ama.
3.Y no te extrañe nada oír que esta procesión es símbolo de la celestial, ya que al mismo se le recibe en ambas, aunque las personas y el modo sean muy diversos. En esta procesión Cristo va sentado en un bruto animal: en aquella, en cambio, habrá animales racionales, como dice la Escritura: Señor, tu salvas a hombres y animales. Recordemos aquel otro pasaje: Soy como un animal ante ti y estaré siempre contigo. Y continúa, refiriéndose a la procesión: Tú agarras mi mano derecha, me guías según tus planes y me llevas a un destino glorioso.
 Ni siquiera faltarán allí los pollinos, aunque murmure el hereje que no deja venir a los niños y les niega el bautismo. También él fue niño y quiso verse acompañado de una hueste de niños: los inocentes. No excluye de su gracia a los niños, porque no desdice de su misericordia ni está reñido con su majestad que el don de la gracia supla las limitaciones de la naturaleza.
 Aquel gentío no alfombrará el camino con ramas ni pobres mantos, sino que los animales simbólicos plegarán sus alas, los veinticuatro ancianos ofrendarán sus coronas ante al trono del cordero, y todos los coros angélicos le brindarán y le dedicarán su gloria y hermosura.
4.Y ya que hemos hablado del asno, de los mantos y de las ramas de los árboles, quiero fijarme con más atención en las tres clases de ayuda que se le ofrecen en esta procesión al Salvador. La primera se la da el jumento en que va montado, la segunda los que tienden sus vestidos y la tercera los que cortan ramas de árboles. ¿No os parece que todos los demás le presentan lo que les sobra, y honran al Señor sin molestarse ellos en nada, a excepción del jumento que se le ofrece él mismo?
 ¿Me callo para evitaros el peligro de la vanidad o hablo para alentaros? Yo creo que ese asno en que Cristo va sentado sois vosotros que, en frase del Apóstol, glorificáis y lleváis a Cristo con vuestro cuerpo. Los hombres del mundo, cuando hacen limosna de sus bienes, no le ofrecen al Señor su cuerpo, sino lo que usa o necesita el cuerpo. Los prelados cortan ramas de árboles cuando hablan de la fe y obediencia de Abraham, de la castidad de José, de la mansedumbre de Moisés o de las virtudes de otros santos. No hacen más que tomarlo de sus bien nutridas despensas; y deben recibir gratuitamente lo que recibieron de balde. Si todos cumplen fielmente su ministerio, es indudable que participan en la procesión del Salvador y entran con él en la ciudad santa, porque el Profeta predijo las tres clases de hombres que se salvarán: Noé cortando ramas para hacer el arca, Daniel que con su ayuno y abstinencia se convierte en el jumento que lleva al Salvador, y Job que hace buen uso de los bienes de este mundo y abriga a los pobres con la lana de sus ovejas. ¿Quién va más cerca de Jesús en la procesión? ¿Quién de los tres está en contacto más inmediato con la salvación? Creo que os es muy fácil comprenderlo.
RESUMEN:
San Bernardo invierte el orden de la Semana Santa. La pasión será la forma de llegar a la procesión. Por otra parte reivindica la figura del jumento, el más cercano a Cristo, el que lo sigue más ciegamente. Establece tres formas de llegar a Dios: la fe ciega del borrico sometido a obligaciones y privaciones, aportar ramas para construir el arca que es el vehículo de la salud y ayudar a los demás (a los pobres) haciendo buen uso de los bienes que nos otorga nuestro Salvador

sábado, 29 de marzo de 2014

SANTA MARIA DE EUNATE

☩☩☩ La ermita de Santa María de Eunate es una iglesia románica ubicada en campo libre, a 2 km. de Muruzábal, en Navarra, España.
La iglesia fue construida en estilo Románico en la segunda mitad del siglo XII , situada en el valle de Valdiza
rbe, muy cerca de Puente La Reina, está enclavada en un paraje en cuyas inmediaciones se produce una importante encrucijada de caminos. En su entorno se unen las dos vías que procedentes respectivamente de Roncesvalles y Somport se encaminan a Santiago de Compostela. Las potentes energías que recorren el Valdizarbe y el singular emplazamiento de Eunate hacen que las doctrinas esotéricas lo consideren como uno de los santuarios telúricos más atrayentes y visitados del iniciático Camino de Santiago.

La planta de esta bella ermita es octogonal, si bien sus lados tienen unas dimensiones claramente irregulares, quizás para aprovechar mejor esas intensas energías del subsuelo. La cúpula que corona el edificio recae sobre ocho potentes nervios que vienen a converger de forma irregular en la clave central. Entre esos nervios existen lucernas de claro regusto islámico destinadas a facilitar luz. Una bella galería exterior, también octogonal, rodea a la ermita, contando con un total de ocho tramos de los que tres son originales románicos y los otros cinco fueron reconstruidos en los trabajos que se realizaron en el siglo XVII. Esta galería exterior, según los esotéricos, habría sido utilizada por los Templarios como deambulatorio en el que estos caballeros místicos realizarían sus rituales de elevación. No debemos olvidar, en ese sentido, que un momento especialmente intenso de la peregrinación de los musulmanes a La Meca, consiste precisamente en realizar el Tawaf, un desplazamiento circular, en torno a la Kaaba. En Jerusalén, en el santuario de la Cúpula de la Roca, en el solar del antiguo Templo de Salomón, los místicos del Islam, a través del ritual de la circunvalación en torno a la Roca Sagrada, buscaban el éxtasis y el acercamiento al Altísimo. Rituales similares podrían haber realizado en Eunate los caballeros del Temple.
La forma octogonal y la simbología de la Cúpula de la Roca habrían inspirado a Nuestra Señora de Eunate.
Sin duda lo más singular de Nuestra Señora de Eunate es esa bella galería porticada que se nos aparece totalmente exenta y que rodea misteriosamente al propio templo formando un polígono irregular de ocho lados. A modo de hipótesis se ha indicado que esas arcadas podrían haber sostenido una techumbre que habría apoyado en la parte de fuera en otro muro igualmente octogonal. En ese caso nos encontraríamos ante un pórtico o claustro techado, de planta octogonal, en cuyo centro se alzaría la singular capilla.
Después de realizar el ritual de la circunvalación por el deambulatorio situado en el exterior del templo, el iniciado en los misterios del Temple habría entrado en el interior. Ya hemos comentado que en el subsuelo existen corrientes telúricas que crean una potente energía positiva que lo llena todo. Esa energía, a través de las ocho columnas adosadas a los ángulos interiores del edificio y de los potentes nervios que sostienen la bóveda, es conducida de manera intencionada hasta la propia clave central, en donde se concentra para luego caer de manera generosa sobre las personas que se hayan colocado debajo, en su vertical exacta
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viernes, 14 de marzo de 2014

KRAK de los CABALLEROS. Siria.


El castillo fue construido por los cruzados sobre un espolón del desierto sirio con el fin de proteger la ruta que unía la ciudad siria de Homs con Trípoli. Sin embargo, la fortaleza original había sido construida por el emir de Alepo.

Fue conquistada por Raimundo IV de Tolosa en 1099, durante la Primera Cruzada, pero fue abandonado cuando los cruzados siguieron su ruta hacia Jerusalén.

Raimundo II, conde de Trípoli, se lo cedió a los caballeros hospitalarios en 1142. Durante el siglo y medio siguientes, los caballeros construyeron una imponente fortaleza, la mayor de Tierra Santa, que resistió al menos doce asaltos por parte de los musulmanes.

El castillo se construyó en dos etapas. En la primera se levantaron los muros exteriores y un núcleo interior de pequeñas edificaciones cuadradas, de forma que para 1170 la fortaleza estaba terminada.

En 1202 un terremoto afectó parte de las fortificaciones, lo que llevó a una completa reestructuración de la fortaleza. Así surgió el núcleo actual de fortificaciones y las defensas exteriores: un muro externo de treinta metros de anchura con siete torres de ocho a diez metros de anchura, creando una fortaleza concéntrica. Las laderas escarpadas del espolón se aprovecharon con fines tácticos.
Intentar la rendición del Krak de los Caballeros mediante el asedio era una idea de locos, ya que poseía un almacén de ciento veinte metros de largo y de almacenes adicionales excavados en el acantilado, bajo la fortaleza, donde se almacenaba agua y alimentos suficientes para mantener a largo plazo una guarnición de dos mil hombres.
Cuentan que podría haber resistido un asedio de cinco años.

domingo, 2 de marzo de 2014

La Cuaresma en la Tradición Bizantina.

 

"Para no hacer inútil el ayuno"

"Ayunando de alimentos, alma mía, sin purificarte de las pasiones, en vano te alegras por la abstinencia, porque si ésta no llega a ser para ocasión de corrección, eres mentirosa y odias a Dios y te asemejas a los demonios que no comen nunca. No hagas, por tanto, inútil el ayuno pecando, sino permanece inmóvil bajo los impulsos inconscientes, dándote cuenta que estás junto al Salvador crucificado, o mejor que estés crucificada junto a Aquél que por ha sido crucificado, gritándole: acuerdate de mí Señor, cuando llegues a tu Reino". Este tropario de la tercera semana de la pre-cuaresma en la tradición bizantina, resume de modo incisivo lo que es el periodo cuaresmal de cualquier tradición cristiana:el ayuno y la abstinencia son vanos si no se corresponden con una verdadera conversión del corazón.

En la tradición bizantina el periodo de diez semanas que precede la Pascua es llamado Triodion - nombre que indica las tres odas bíblicas cantadas en el oficio matutino - y comprende la pre-cuaresma y la cuaresma. El periodo pre-cuaresmal es común a todas las tradiciones litúrgicas cristianas, del Triodion bizantino, al Ayuno de los ninivitas siríaco, al Ayuno de Jonás de los coptos, a la Septuagésima en la antigua tradición latina.
La cuaresma bizantina, verdadera y propiamente, comprende cuarenta días - del lunes de la primera semana al viernes anterior al Domingo de Ramos - y trata las semanas de lunes a domingo, presentando el camino semanal hacia el Domingo al igual que la misma Cuaresma hacia la Pascua. También hace una clara distinción ente el sábado y el domingo y los demás días: en los primeros se celebra la Divina liturgia (el domingo con la anáfora de san Basilio, el sábado con la de san Juan Crisóstomo), mientras que en los días feriales solo el oficio de las horas, añadiendo durante las vísperas del miércoles y el viernes la Liturgia de los Presantificados, es decir, la comunión con el Cuerpo y la Sangre del Señor consagrados el domingo anterior.

La cuaresma bizantina es un periodo muy rico en la elección de los textos bíblicos: salmos, lecturas; en la himnografía y en las lecturas de los padres. Los textos himnográficos se centran, sobretodo, en el tema del alma humana, dominada por el pecado, que encuentra por medio de la Cuaresma la posibilidad de la salvación. En los cuatro domingos de la pre-cuaresma encontramos los grandes temas que marcan el camino cuaresmal: la humildad (domingo del publicano y del fariseo); el retorno a Dios misericordioso (domingo del hijo prodigo); el juicio final (domingo de carnaval), el perdón (domingo de los laticinios). En este último domingo se conmemora la expulsión de Adán del paraíso: Adán, creado por Dios para vivir en comunión con él en el paraíso, a causa del pecado ha sido expulsado de allí, pero en la cuaresma comienza el camino de retorno que culminará cuando Cristo mismo, en el misterio pascual, desciende a los infiernos y le da su mano para llevarlo de la muerte y regresarlo al Paraíso, que es casi perfonificado en la oración de la Iglesia. Al final de las vísperas del cuarto domingo se celebra el rito del perdón con el cual se inicia la cuaresma. 


La cuaresma dura cuarenta días, con cinco domingos. En cada uno de ellos vemos un doble aspecto: por una parte las lecturas bíblicas que preparan al bautismo, por otra los aspectos históricos y hagiográficos. En el domingo de la Ortodoxia la vocación de Felipe y Natanael es modelo de la vocación de cada ser humano y se celebra el triunfo de la ortodoxia sobre la iconoclastia y el restablecimiento de la veneración de los iconos. En el domingo de san Gregorio Palamas se recuerda la fe del paralítico curado por Cristo. El domingo de la Exaltación de la Santa Cruz está dedicado a la veneración de la Cruz victoriosa de Cristo, llevada solemnemente al centro de la iglesia y es venerada por los fieles durante toda la semana como signo de victoria y de gloria, no de sufrimiento. En el domingo de san Juan Clímaco, modelo de ascesis, se celebra la curación del endemoniado, y en el de santa María Egipciaca, modelo de arrepentimiento, el anuncio de la resurrección. El sábado de la quinta semana se canta el himno "Akathistos", oficio dedicado a la Madre de Dios.

La sexta y última semana de cuaresma, llamada de Ramos, tiene como centro la figura de Lázaro, el amigo del Señor, desde el momento de la enfermedad, hasta la muerte y su resurrección. Los textos nos acercan a aquello que se manifestará plenamente en los días de la Semana Santa, es decir, la Filantropía de Dios manifestada en Cristo, su amor real y concreto por el hombre. Toda la semana está enmarcada en la contemplación del encuentro, ya cercano, entre Jesús y la muerte, la de su amigo primero, la suya propia la semana después. Los textos litúrgicos nos invitan a involucrarnos en este camino de Jesús hacia Betania, hacia Jerusalén. En la Liturgia bizantina no somos nunca espectadores, sino siempre somos participantes y concelebrantes, presentes en la liturgia y en el evento de salvación que la liturgia celebra. Con las vísperas del sábado de Lázaro se concluye el periodo cuaresmal.

A lo largo de toda la cuaresma, la tradición bizantina recita al final de todas las horas del oficio la oración atribuida a san Efrén el Sirio, que resume el camino de conversión de cada cristiano: "Señor y Soberano de mi vida, no me des un espíritu de pereza, de indolencia, de soberbia, de vaniloquio. Dame, a mí, tu siervo, un espíritu de sabiduría, de humildad, de paciencia y de amor. Sí, Señor y Rey, dame el ver mis pecados y el no condenar a mi hermano, porque tú eres bendito por los siglos".

(Publicado por Manuel Nin en L'Osservatore Romano el 25 de Febrero de 2009;
traducción del original italiano: Salvador Aguilera López)
(Imagen: "Cristo tentado por Satanás". Cripta del Padre Pío, San Giovannni Rotondo- Italia)

jueves, 13 de febrero de 2014

Abadía de Fontenay Abbaye de Fontenay

La abadía de Fontenay fue fundada desde Cîteaux por Bernardo de Claraval, que dejó aquel lugar el 1119 (había ingresado en 1112) con una docena de monjes para retirarse aquí, donde existía ya un antiguo ermitorio. En 1130 se desplazó la ubicación del asentamiento monástico hasta un lugar muy cercano con humedales, donde existían varias fuentes (de ahí el nombre del lugar) y donde se llevaron a cabo obras de saneamiento para hacer el lugar más habitable, antes de comenzar las construcciones.
En 1139 comenzó la construcción de la nueva iglesia, edificio que ya se pudo consagrar en 1147. La construcción de las diversas dependencias se pudo poner en marcha gracias al valioso mecenazgo del obispo Ebrard de Norwich, que se retiró aquí.

 Rápidamente se convirtió en un lugar de gran importancia que acumuló una larga serie de bienes y beneficios. Se dice que durante aquella época de pujanza (siglos XIII y XIV) se reunía una comunidad de trescientos miembros, teniendo en cuenta las granjas y prioratos dependientes.

A partir del 1547 el centro pasó a estar gobernado por abades comendatarios, nombrados por el rey y que se desentendían de la propia actividad monástica. Pasó por una época de decadencia, en este sentido, en 1777 se tuvo que prohibir el juego, la caza y la entrada de mujeres en el recinto monástico. En 1790 los efectos de la Revolución provocaron el cierre definitivo del lugar y la salida de los últimos monjes. Pasó por las manos de varios propietarios; se instaló una fábrica de papel, que tuvo actividad hasta 1903. Más tarde comenzó los trabajos de conservación y restauración del lugar; en 1852 el monumento quedó protegido, declarándolo Monument Historique y desde 1981 es Patrimonio de la Humanidad.




 

miércoles, 5 de febrero de 2014

EL ESPIRITU SOPLA DONDE QUIERE





   Señor, ¿para qué tantas palabras?
            Mi alma miserable, desnuda, helada y aterida desea ser reconfortada por el calor de Tu amor. Por eso, para proteger mi desnudez, junto y coso cuantas telas encuentro. Y ni siquiera llego a recoger dos leños, como los de aquella sabia viuda de Sarepta (1), sino débiles yerbajos en la inmensidad de mi desierto, en la espaciosa vanidad de mi corazón para estar preparado cuando entre en el tabernáculo de mi morada con el puñado de harina y el vaso de aceite a fin de que pueda comer y morir. Más no moriré tan pronto. O mejor, Señor, no moriré, viviré para narrar las acciones del Señor (2).
Estando en pie en casa de mi soledad, como asno silvestre solitario, habitando en tierras saladas, abro la boca hacia ti, Señor, y aspirando el soplo de mi amor, aspiro el Espíritu. Y a veces, Señor, cuando estoy así ante ti y con los ojos cerrados, me pones en la boca del corazón lo que no me permites reconocer.

            Sin duda percibo su sabor de manera tan dulce, suave y reconfortante que, si en mí se plenificara, ya ninguna otra cosa buscaría, pero tú no me permites advertir ni que visión corporal, ni por algún sentido del alma, ni por la inteligencia de mi espíritu, qué es lo que recibo.

            Quisiera retenerlo y rumiarlo y juzgar su sabor, pero se aleja rápidamente. Por la vida eterna que espero, trago eso cuyo nombre ignoro.

            Al rumiar largo tiempo su fuerza operante, desearía trasvasarla en mis venas y en el meollo de mi alma como un jugo vital, a fin de perder el gusto por todos los otros afectos y gustar sólo de ella y para siempre, pero rápidamente desaparece.

            Cuando la busco, la recibo o la uso, me esfuerzo por confiar a la memoria los pocos rasgos que se han delineado más fuertemente y aún trato de ayudar a la memoria falible mediante la escritura. Pero entonces, por su misma realidad y por mi experiencia me veo empujado a aprender lo que en el Evangelio dices del Espíritu: “No sabe de dónde viene ni a dónde va”.

            En efecto, todo aquello que confío con solicitud a mi memoria como imágenes apenas esbozadas a fin de poder volver a ello de alguna manera y allí recogerme cuando lo quiera, concediéndole este poder a mi voluntad cada vez que lo deseo, al oír la palabra del Señor: “El espíritu sopla donde quiere” (3). Encuentro muerto e insípido todo lo guardado pues experimento en mí mismo que el Espíritu sopla, no cuando yo lo quiero, sino cuanto Él lo quiere.

            Hacia ti sólo, Fuente de Vida, debo levantar mis ojos para, sólo en tu luz, ver la luz. Hacia ti, Señor, hacia ti se vuelven hoy, y se vuelven siempre, mis ojos. Que hacía ti, en ti y por ti progresen todos los progresos de mi alma.

            Que cuando desfallezca mi virtud, que es nula, que tras de ti vayan jadeando todos mis desfallecimientos. Pero, mientras tanto, ¿cuánto tiempo lo aplazarás, por cuánto tiempo se arrastrará mi alma hacia ti, ansiosa, miserable y anhelante?

            Te ruego que me escondas en lo escondido de tu faz, lejos de las contiendas de los hombres. Protégeme en tu tabernáculo de la contradicción de las lenguas.

Guillermo de Saint-Thierry
(s. XII)


sábado, 1 de febrero de 2014

¿Cómo discernir la voluntad de Dios?



Si un pensamiento viene de Dios, es una luz en el corazón, nos hace más humildes y progresamos en el amor. Si este pensamiento, por el contrario, hace que estemos satisfechos de nosotros mismos y nos lleva a juzgar al prójimo, es que viene del enemigo.
Si hay en ti una gran paz y un amor por todos los hombres, el Espíritu Santo habita en ti. El enemigo detesta la hesiquía. No te extrañe que esta paz llegue en medio de tribulaciones y dificultades. Entonces comprenderás las palabras de San Pablo: “¿Quién nos separará del amor de Jesucristo?”.