Parece que Dios me transcribe
los luminosos de los espejos.
El tránsito en la lectura de este cuerpo
regañando al silencio.
Parece despertarme en el suelo de los
infiernos y de lo etéreo.
Parece retumbar caricias de suaves
ecos en las mañanas ausentes
y efímeras en esta carcasa mortal,
de frío invierno y sangre hastiada.
Tenemos un mano a mano, una codicia en el santo sanctorum, en mi
confesionario, en los estigmas que callo y en los clavos que digieren
las cuentas de mi rosario.
¿Por qué retiro mi ojo de mi mano
izquierda, o la viga perpetua de la propia cruz que me arruina como los
salvajes cayados de esta noche oscura, de este amanecer soñado?
I.R
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Quieres saber cuál es la fe que da vida y consigue la victoria? Aquella por la cual Cristo habita en lo íntimo de nuestro ser. El es nuestra virtud y nuestra vida. Cuando se manifieste Cristo, que es nuestra vida, dice el Apóstol, os manifestaréis también vosotros gloriosos con él. Esa gloria será vuestra victoria. Y nos manifestaremos con él porque vencemos por él. Solamente llegan a ser hijos de Dios los que reciben a Cristo, y únicamente en ellos se cumple lo que dice la Escritura: todo el que nace de Dios, vence al mundo.
SAN BERNARDO
Si tienes un secreto, escóndelo o revélalo (proverbio árabe)
Preámbulo de la Regla Primitiva del Temple
Nos dirigimos en primer lugar a aquellos que desprecian seguir su propia voluntad y
desean servir, con pureza de ánimo, en la caballería del rey verdadero y supremo, y a los que quieren cumplir, y cumplen, con asiduidad, la noble virtud de la obediencia. Por eso os
aconsejamos, a aquellos de vosotros que pertenecisteis hasta ahora a la caballería secular,en la que Cristo no era la única causa, sino el favor de los hombres, que os apresuréis a asociaros perpetuamente a aquéllos que el Señor eligió entre la muchedumbre y dispuso, con su piadosa gracia, para la defensa de la Santa Iglesia.
Por eso, oh soldado de Cristo, fueses quien fueses,
que eliges tan sagrada orden, conviene que en tu profesión lleves una pura diligencia y firme
perseverancia, que se sabe que es tan digna y sublime para con Dios que, si pura y
perseverantemente se observa por los militantes que diesen sus almas por Cristo, merecerán
obtener la suerte; porque en ella apareció y floreció una orden militar, ya que la caballería,
abandonando su celo por la justicia, intentaba no defender a los pobres o iglesias sino
robarlos, despojarlos y aun matarlos; pero sucedió que vosotros, a los que nuestro señor y
salvador Jesucristo, como amigos suyos, dirigió desde la Ciudad Santa a habitar en Francia y
Borgoña, no cesáis, por nuestra salud y propagación de la verdadera fe, de ofrecer Dios
vuestras almas en víctima agradable a Dios......SAN BERNARDO
sábado, 29 de noviembre de 2014
ADVIENTO
Introducción
Adviento es el tiempo litúrgico de preparación para la Navidad. Sus orígenes son muy inciertos. Según algunos autores, parece que el Adviento en la liturgia romana se remonta al siglo IV, aunque según nuestra opinión , esto es muy poco probable. En otros lugares, como en España, parece que estaba unido a la preparación de los catecúmenos que habían de recibir el Bautismo en la solemnidad de la Epifanía.
En el siglo V hallamos las oraciones preparatorias para la fiesta de Navidad en el Rótulus de Rávena, que, se cree estuvo inspirado en los escritos de San Pedro Crisólogo. Es dato cierto que en el siglo VI el Adviento tenía la misma estructura que la nuestra actual, con cuatro semanas antes de Navidad, aunque la cuarta es incompleta según los años. Los días del 17 al 24 se celebran con especialísima importancia; el día 17 comienzan en Vísperas, como antífonas para el Magníficat, las llamadas «antífonas mayores» o «antífonas ¡O!», pues todas comienzan por esa exclamación latina. Tendremos ocasión de exponerlo en esos días.
Tres grandes figuras destacan en el Adviento: el profeta Isaías, San Juan Bautista y la Virgen María.
El Adviento encierra un rico contenido teológico y considera el misterio de la venida del Mesías y de su infancia. Más tarde se ha añadido el Bautismo de Cristo, como conclusión del Tiempo de Navidad. Tiene también el Adviento un gran sentido escatológico. De la espera de la primera venida del Señor se va a la espera de su segunda venida al fin de los tiempos. Los textos litúrgicos hacen alusión a las dos venidas.
San Bernardo habla de un Adviento triple. Entre la venida de Cristo en la encarnación, y su venida para el juicio final, se da ahora su venida al cristiano por la inhabitación. Este adviento presente «es oculto y espiritual, y de él habla el Señor cuando dice: “si alguno me ama, guardará mi palabra, mi Padre le amará, vendremos a él y en él haremos morada” (Jn 14,23) (Sermón Adviento III,4). «Esfuércese [el hombre] al menos... levantándose algo en obsequio del Señor que viene. No tendrás que atravesar mares o penetrar las nubes... Pero dentro de ti mismo habrás de salir al encuentro del Señor con la compunción del corazón y la confesión de tu boca, para que al menos salgas del muladar de tu miserable conciencia, pues no sería digno que allí entrara el Autor de la pureza» (Sermón Adviento I,10).
Con la liturgia de Adviento la comunidad cristiana está llamada a acentuar determinadas actitudes esenciales a la expresión evangélica de la vida: la vigilante y gozosa espera, la esperanza y la conversión.
Es lamentable que la sociedad de consumo intente con sus propagandas en estos días eclipsar el verdadero espíritu litúrgico del Adviento. Que el gozo espiritual se manifieste también en cosas externas y materiales no está reñido con el sentido litúrgico de este tiempo; pero sí lo está con el desbordamiento que esto tiene en nuestros días. Ya el mismo San Bernardo se lamentaba de las celebraciones mundanas del adviento:
«Los mundanos, aunque también celebran este recuerdo [de la venida de Cristo], no se conmueven con él interiormente. Y lo que todavía es peor, el mismo recuerdo de esta inestimable dignación de Dios se vuelve para ellos ocasión de delicias carnales, pues estos días los verás preparar con toda solicitud el lujo de los vestidos y de los alimentos, como si Cristo en su nacimiento pidiera semejantes cosas... Oye lo que Él mismo te dice: “¿para qué preparas con tantas ansias vestidos para mi nacimiento? Detesto la soberbia, no la amo. ¿A qué fin viene que procures con tanto cuidado las opíparas mesas de este tiempo? No me agradan las delicias del cuerpo, no las apruebo... No me reverencias sino con tu vientre”» (Sermón Adviento I,10).
En este Adviento preparemos, pues, ante todo nuestros corazones para recibir al Señor, que quiere venir a nosotros y entrar más adentro de nuestras vidas. Limpiemos la casa de nuestra conciencia con el sacramento de la penitencia. Acrecentemos estas semanas la oración, la limosna, las buenas obras y sobre todo el deseo del Salvador, que ya viene, y que nos trae nuevas luces y gracias.
jueves, 20 de noviembre de 2014
Periodo de Navidad en la Iglesia Ortodoxa
En la Iglesia Ortodoxa la celebración de la Navidad comienza cuarenta
días antes del 25 de Diciembre, el 15 de Noviembre, por cuarenta días
somos llamados a meditar en la Encarnación del Verbo de Dios,
llamados a ver su humildad al nacer en una cueva y llamados a
prepararnos para encontrar el real significado de la Navidad. Somos
llamados a ayunar para estar atentos al misterio de la venida del Señor.
El ayuno de Navidad es un ayuno “ascético”, distinto del ayuno de Pascua, el cual es mucho más litúrgico. Sin embargo durante el tiempo del ayuno de Navidad toda una serie de himnos litúrgicos nos recuerdan la proximidad de la fiesta del Nacimiento de Cristo.
El 15 de Noviembre comenzamos a cantar el himno:
“Cristo ha nacido, glorificadlo! ¡Cristo viene de los cielos, recibidlo! ¡Cristo está sobre la tierra, elévense! Cantad al Señor toda la tierra y alabadle, oh pueblos, con alegría, porque ha sido glorificado”.
Los Domingos y las fiestas anteriores a la Navidad
Dentro del período de cuarenta días que nos prepara para la fiesta de la Navidad del señor, encontramos en nuestro camino una serie de conmemoraciones muy importantes para recordar el por qué de nuestro ayuno. Durante los cuarenta días tenemos dos fiestas marianas: la entrada de María al templo, su consagración al templo de Jerusalén, realizado por sus padres, Joaquín y Ana (21 de noviembre); así como la fiesta de la Concepción de la Madre de Dios (9 de diciembre).
Además, los dos domingos anteriores a la Navidad, la Iglesia conmemora a los predecesores de Cristo, tanto a sus predecesores directos, como a los santos profetas del Antiguo Testamento que prepararon la venida al mundo de Nuestro Señor. El domingo anterior a la Navidad es conocido como “el Domingo de la Genealogía”: en el recordamos a todos los patriarcas del Antiguo Testamento y a los padres que precedieron la venida de Cristo al mundo. El domingo anterior a éste es conocido como el “Propateron” o domingo de los antepasados de Cristo en el que recordamos a sus padres y abuelos.
A partir del 20 de Diciembre la Iglesia comienza con el período llamado de “la preparación para el Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo”. La estructura de los oficios ortodoxos, desde ese día y hasta Navidad, es similar a la Semana Santa, pues el nacimiento del Hijo de Dios es el inicio de nuestra salvación. Dentro de ésta semana se celebra el famoso oficio del “Paramon” o de la preparación a la Navidad, en el que, además de las horas reales y las Vísperas se celebra la Divina Liturgia de San Basilio el Grande, de la misma manera que lo haríamos un Viernes Santo antes de Pascua, pero con los cambios propios de la Navidad.
El Oficio de la Navidad
El 24 de Diciembre la Iglesia celebra las horas de la fiesta, las Vísperas y finaliza la celebración con la divina Liturgia de San Basilio el Grande. Durante la celebración de estos oficios, las lecturas y los himnos recuerdan la venida con poder del Hijo de Dios en la carne. Las Vísperas inician la Navidad de Cristo, en ellas leemos ocho profecías del Antiguo Testamento, que atestiguan precisamente que Cristo es el cumplimiento de la promesa del Padre. Al finalizar la Liturgia, el sacerdote sale del santuario y llevando una vela en su mano derecha, rodeado por los miembros de la comunidad, entona el Tropario de la fiesta:
“Tu nacimiento, Cristo nuestro Dios, ha mostrado al mundo la luz de la sabiduría. Porque los que adoraban a las estrellas, fueron enseñados por una estrella a adorarte, oh Sol de Justicia, y a saber que tu viniste del Oriente de las alturas, Oh Señor, gloria a Ti”
El 25 de Diciembre celebramos la culminación de la Fiesta: los cuarenta días de ayuno han llegado a su fin, reveemos nuestros anhelos puestos el 15 de Noviembre y comenzamos a ver los frutos del tiempo de preparación para la fiesta.
El período posterior a la Navidad
El segundo día de la Navidad es dedicado a conmemorar a la Santísima Virgen María: la Iglesia interpreta que la Encarnación del verbo fue posible gracias a su intervención. El Padre Schmemman dice: “Su humanidad, concreta e históricamente, es la humanidad que recibió de María”. Por esto, esta conmemoración a la Madre de Dios es tal vez la más antigua conmemoración a María en la historia de la Iglesia. Los oficios de Navidad dan término el sexto día de la fiesta, el 31 de Diciembre, cuando terminamos éste período para iniciar el de la Circuncisión y la Epifanía de Cristo.
¿Cómo se sugiere ayunar?
El periodo de abstinencia del Adviento es uno de los más estrictos del año, no se permite el vino ni el aceite durante los cuarenta días. Las parejas matrimoniales, solo por mutuo acuerdo, también se abstienen de las relaciones maritales, recordando la recomendación de San Pablo (1 Corintios 7.5) El ayuno no solo significa abstenerse de comida, sino ir más allá absteniéndose de las pasiones y los pensamientos negativos a nuestro desarrollo espiritual, siendo generosos con nuestros hermanos en lo material (que es originalmente como en la iglesia primitiva surge la costumbre de ayunar) el dinero que ahorramos para comer menos y más modestamente lo damos de ofrenda a nuestros hermanos; arrepintiéndonos de nuestros pecados y reconciliándonos en el sacramento correspondiente; y profundizar nuestra vida de oración. El ayuno ortodoxo no pone el énfasis en el sacrificio y en hacer padecer al cuerpo, sino pone su significa entrenar a nuestros cuerpos y almas para someter sus deseos y a no preocuparse por las cosas materiales, para que podamos con mayor fortaleza del alma recibir la gracias espirituales.
Las promesas de los dones recibidos a través del ayuno nos vienen desde el Antiguo Testamento, en el que los reyes, profetas y el pueblo ayunaban y oraban antes de salir a grandes empresas. El mismo San Juan, el Precursor ayuno y oró gran parte de su vida en el desierto antes de recibir a Nuestro Salvador. El mismo Cristo ayunó y recomendó a Sus discípulos hacerlo para expulsar a los malos espíritus.
Los estatutos eclesiásticos recomiendan durante todo el año cortos periodos de abstinencia; los lunes, miércoles y viernes no consumen lácteos, carnes, aceite y vino. Se puede acompañar la comida con aceite los martes, jueves, sábados y domingos. El pescado está permitido los sábados y domingos solamente o en las grandes fiestas religiosas si caen en martes o jueves. La dieta física se combina con un ayuno espiritual; los creyentes deben rezar, confesarse, abstenerse de pasiones y vicios y no participar en ningún tipo de diversión.
Reglas del ayuno
En la Iglesia Ortodoxa, el ayuno tradicional implica el ayuno de carnes rojas, aves de corral, productos de carne, huevos, productos lácteos, pescado, aceite y vino. Pescado, vino y aceite están permitidos los sábados y domingos, y el aceite y el vino se permiten los martes y jueves.
Como siempre ocurre con las normas de ayuno, las personas que están enfermas, las madres muy jóvenes o de edad avanzada están exentos del ayuno. Se espera que cada individuo a hablar con su confesor sobre las excepciones a las reglas de ayuno, pero no debe ponerse en peligro físico.
Ha habido una cierta ambigüedad acerca de la restricción de los peces, ya que significa la provisión de peces invertebrados o todos los peces. A menudo, incluso en los días en que no se permite el pescado, los mariscos pueden ser consumidos. Directrices más detalladas varían según la jurisdicción, pero las reglas estrictamente afirman que desde el 12 diciembre hasta 24 diciembre, ningún pez se puede comer.
La víspera de la Natividad es un estricto ayuno, en la que ningún alimento sólido se debe comer hasta que la primera estrella se ve en el cielo de la tarde. Si las vísperas caen en sábado o domingo, el día no se observa como un ayuno estricto, pero una comida con el vino y el aceite se permite después de la Santa Misa, que se celebró en la mañana.
Aspectos litúrgicos
En algunos lugares, los servicios de lunes a viernes durante el ayuno son similares a los servicios durante la Gran Cuaresma. Muchas iglesias y monasterios llevarán a cabo los servicios de Cuaresma al menos en el primer día de la Natividad. A menudo, las cortinas de la iglesia se pueden cambiar a un color de Cuaresma sombrío.
Durante el transcurso del ayuno, un número de días de fiesta celebrar los profetas del Antiguo Testamento que profetizaban la Encarnación, por ejemplo: Abdías, Nahum, Habacuc, Sofonías, Ageo, Daniel y los tres jóvenes santos. Estos últimos son importantes no sólo por su perseverancia en el ayuno, sino también por su conservación ilesa en medio del horno de fuego se interpreta como símbolo de la Encarnación-la Virgen María concibió a Dios el Verbo en su seno sin ser consumidos por el fuego de la Divinidad.
Como es el caso de tres de los cuatro ayunos ortodoxos, una gran fiesta cae en el transcurso del ayuno, en este caso, la entrada de la Madre de Dios al templo. Después de la apodosis de esa fiesta, los himnos de la Navidad se cantan los domingos y días de fiesta de alto rango.
Domingo de los Progenitores
Dos domingos antes de Navidad, la Iglesia llama a la memoria de los antepasados de la Iglesia, tanto antes de la promulgación de la ley de Moisés y el después. El Menaion contiene un conjunto completo de los himnos de este día que se cantó junto con los himnos de los domingos desde las Octoechos. Estos himnos conmemoran varias personas bíblicas, así como el profeta Daniel y los tres jóvenes. También hay una epístola especial y lecturas del Evangelio designado para la Liturgia Divina en este día.
Domingo de los Santos Padres
El domingo antes de Navidad es aún más amplia en su alcance de la conmemoración que el domingo anterior, en el que se conmemora a todos los hombres y mujeres justos que agradaron a Dios desde la creación del mundo hasta San José. El Menaion ofrece un servicio aún más completo para el día de hoy que el domingo anterior. En la parte de las Vísperas de la Vigilia de Toda la Noche "tres" parábolas del Antiguo Testamento se lee: Génesis 14:14-20, Deuteronomio 1:8-17 y Deuteronomio 10:14-21. La epístola que se lee en la Divina Liturgia es una selección de Hebreos 11:9-40, el Evangelio es la genealogía de Cristo en el Evangelio de Mateo.
Víspera de Navidad.
Se le llama también Paramony, se observa como un día de ayuno estricto, en la que los fieles que son físicamente capaces de, abstenerse de alimentos hasta que se observa la primera estrella de la noche, cuando se puede tomar una comida con vino y aceite. En este día las Horas Reales se celebran por la mañana. Algunos de los himnos son similares a los de la Teofanía y el Gran y Santo Viernes, empatando así el simbolismo de la Natividad de Cristo, a su muerte en la Cruz. Las horas reales son seguidos por la Divina Liturgia de San Basilio Vesperal que combina las Vísperas con la Divina Liturgia. Durante las Vísperas, ocho colecciones del Antiguo Testamento que prefiguran o profetizar se leyó la Encarnación de Cristo, y antífonas especiales son cantados. Si la fiesta de la Natividad cae en domingo o el lunes, las Horas Reales se cantan el viernes anterior, y en el Paramony se celebra la Divina Liturgia Vesperal de San Juan Crisóstomo en la mañana, con sus lecturas y antífonas, y la ayuno se reduce hasta cierto punto-una comida con el vino y el aceite que se sirve después de la Liturgia.
La vigilia en la noche del 24 de diciembre se compone de Gran completas, maitines y la primera hora. Uno de los aspectos más destacados de Gran Completas es el exultante canto de "Dios está con nosotros!" intercalados entre los versículos de la profecía de Isaías 8:9-18, prediciendo el triunfo del Reino de Dios, y 9:2-7, anunciando el nacimiento del Mesías. Los ortodoxos no sirven normalmente una misa de medianoche en la víspera de la Navidad, sino la Divina Liturgia de la Natividad de Cristo se celebra al día siguiente. Sin embargo, en los monasterios que siguen para celebrar la Vigilia de Toda la Noche, en su forma larga-en el que, literalmente, dura toda la noche, la celebración de la Vigilia en la madrugada del día de Navidad a menudo conducen directamente a la celebración de la Divina Liturgia. Cuando la Vigilia es independiente de la Divina Liturgia, el ayuno de Cuaresma continúa incluso después de la Vigilia, hasta el final de la Liturgia de la mañana siguiente.
El ayuno de Navidad es un ayuno “ascético”, distinto del ayuno de Pascua, el cual es mucho más litúrgico. Sin embargo durante el tiempo del ayuno de Navidad toda una serie de himnos litúrgicos nos recuerdan la proximidad de la fiesta del Nacimiento de Cristo.
El 15 de Noviembre comenzamos a cantar el himno:
“Cristo ha nacido, glorificadlo! ¡Cristo viene de los cielos, recibidlo! ¡Cristo está sobre la tierra, elévense! Cantad al Señor toda la tierra y alabadle, oh pueblos, con alegría, porque ha sido glorificado”.
Los Domingos y las fiestas anteriores a la Navidad
Dentro del período de cuarenta días que nos prepara para la fiesta de la Navidad del señor, encontramos en nuestro camino una serie de conmemoraciones muy importantes para recordar el por qué de nuestro ayuno. Durante los cuarenta días tenemos dos fiestas marianas: la entrada de María al templo, su consagración al templo de Jerusalén, realizado por sus padres, Joaquín y Ana (21 de noviembre); así como la fiesta de la Concepción de la Madre de Dios (9 de diciembre).
Además, los dos domingos anteriores a la Navidad, la Iglesia conmemora a los predecesores de Cristo, tanto a sus predecesores directos, como a los santos profetas del Antiguo Testamento que prepararon la venida al mundo de Nuestro Señor. El domingo anterior a la Navidad es conocido como “el Domingo de la Genealogía”: en el recordamos a todos los patriarcas del Antiguo Testamento y a los padres que precedieron la venida de Cristo al mundo. El domingo anterior a éste es conocido como el “Propateron” o domingo de los antepasados de Cristo en el que recordamos a sus padres y abuelos.
A partir del 20 de Diciembre la Iglesia comienza con el período llamado de “la preparación para el Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo”. La estructura de los oficios ortodoxos, desde ese día y hasta Navidad, es similar a la Semana Santa, pues el nacimiento del Hijo de Dios es el inicio de nuestra salvación. Dentro de ésta semana se celebra el famoso oficio del “Paramon” o de la preparación a la Navidad, en el que, además de las horas reales y las Vísperas se celebra la Divina Liturgia de San Basilio el Grande, de la misma manera que lo haríamos un Viernes Santo antes de Pascua, pero con los cambios propios de la Navidad.
El Oficio de la Navidad
El 24 de Diciembre la Iglesia celebra las horas de la fiesta, las Vísperas y finaliza la celebración con la divina Liturgia de San Basilio el Grande. Durante la celebración de estos oficios, las lecturas y los himnos recuerdan la venida con poder del Hijo de Dios en la carne. Las Vísperas inician la Navidad de Cristo, en ellas leemos ocho profecías del Antiguo Testamento, que atestiguan precisamente que Cristo es el cumplimiento de la promesa del Padre. Al finalizar la Liturgia, el sacerdote sale del santuario y llevando una vela en su mano derecha, rodeado por los miembros de la comunidad, entona el Tropario de la fiesta:
“Tu nacimiento, Cristo nuestro Dios, ha mostrado al mundo la luz de la sabiduría. Porque los que adoraban a las estrellas, fueron enseñados por una estrella a adorarte, oh Sol de Justicia, y a saber que tu viniste del Oriente de las alturas, Oh Señor, gloria a Ti”
El 25 de Diciembre celebramos la culminación de la Fiesta: los cuarenta días de ayuno han llegado a su fin, reveemos nuestros anhelos puestos el 15 de Noviembre y comenzamos a ver los frutos del tiempo de preparación para la fiesta.
El período posterior a la Navidad
El segundo día de la Navidad es dedicado a conmemorar a la Santísima Virgen María: la Iglesia interpreta que la Encarnación del verbo fue posible gracias a su intervención. El Padre Schmemman dice: “Su humanidad, concreta e históricamente, es la humanidad que recibió de María”. Por esto, esta conmemoración a la Madre de Dios es tal vez la más antigua conmemoración a María en la historia de la Iglesia. Los oficios de Navidad dan término el sexto día de la fiesta, el 31 de Diciembre, cuando terminamos éste período para iniciar el de la Circuncisión y la Epifanía de Cristo.
¿Cómo se sugiere ayunar?
El periodo de abstinencia del Adviento es uno de los más estrictos del año, no se permite el vino ni el aceite durante los cuarenta días. Las parejas matrimoniales, solo por mutuo acuerdo, también se abstienen de las relaciones maritales, recordando la recomendación de San Pablo (1 Corintios 7.5) El ayuno no solo significa abstenerse de comida, sino ir más allá absteniéndose de las pasiones y los pensamientos negativos a nuestro desarrollo espiritual, siendo generosos con nuestros hermanos en lo material (que es originalmente como en la iglesia primitiva surge la costumbre de ayunar) el dinero que ahorramos para comer menos y más modestamente lo damos de ofrenda a nuestros hermanos; arrepintiéndonos de nuestros pecados y reconciliándonos en el sacramento correspondiente; y profundizar nuestra vida de oración. El ayuno ortodoxo no pone el énfasis en el sacrificio y en hacer padecer al cuerpo, sino pone su significa entrenar a nuestros cuerpos y almas para someter sus deseos y a no preocuparse por las cosas materiales, para que podamos con mayor fortaleza del alma recibir la gracias espirituales.
Las promesas de los dones recibidos a través del ayuno nos vienen desde el Antiguo Testamento, en el que los reyes, profetas y el pueblo ayunaban y oraban antes de salir a grandes empresas. El mismo San Juan, el Precursor ayuno y oró gran parte de su vida en el desierto antes de recibir a Nuestro Salvador. El mismo Cristo ayunó y recomendó a Sus discípulos hacerlo para expulsar a los malos espíritus.
Los estatutos eclesiásticos recomiendan durante todo el año cortos periodos de abstinencia; los lunes, miércoles y viernes no consumen lácteos, carnes, aceite y vino. Se puede acompañar la comida con aceite los martes, jueves, sábados y domingos. El pescado está permitido los sábados y domingos solamente o en las grandes fiestas religiosas si caen en martes o jueves. La dieta física se combina con un ayuno espiritual; los creyentes deben rezar, confesarse, abstenerse de pasiones y vicios y no participar en ningún tipo de diversión.
Reglas del ayuno
En la Iglesia Ortodoxa, el ayuno tradicional implica el ayuno de carnes rojas, aves de corral, productos de carne, huevos, productos lácteos, pescado, aceite y vino. Pescado, vino y aceite están permitidos los sábados y domingos, y el aceite y el vino se permiten los martes y jueves.
Como siempre ocurre con las normas de ayuno, las personas que están enfermas, las madres muy jóvenes o de edad avanzada están exentos del ayuno. Se espera que cada individuo a hablar con su confesor sobre las excepciones a las reglas de ayuno, pero no debe ponerse en peligro físico.
Ha habido una cierta ambigüedad acerca de la restricción de los peces, ya que significa la provisión de peces invertebrados o todos los peces. A menudo, incluso en los días en que no se permite el pescado, los mariscos pueden ser consumidos. Directrices más detalladas varían según la jurisdicción, pero las reglas estrictamente afirman que desde el 12 diciembre hasta 24 diciembre, ningún pez se puede comer.
La víspera de la Natividad es un estricto ayuno, en la que ningún alimento sólido se debe comer hasta que la primera estrella se ve en el cielo de la tarde. Si las vísperas caen en sábado o domingo, el día no se observa como un ayuno estricto, pero una comida con el vino y el aceite se permite después de la Santa Misa, que se celebró en la mañana.
Aspectos litúrgicos
En algunos lugares, los servicios de lunes a viernes durante el ayuno son similares a los servicios durante la Gran Cuaresma. Muchas iglesias y monasterios llevarán a cabo los servicios de Cuaresma al menos en el primer día de la Natividad. A menudo, las cortinas de la iglesia se pueden cambiar a un color de Cuaresma sombrío.
Durante el transcurso del ayuno, un número de días de fiesta celebrar los profetas del Antiguo Testamento que profetizaban la Encarnación, por ejemplo: Abdías, Nahum, Habacuc, Sofonías, Ageo, Daniel y los tres jóvenes santos. Estos últimos son importantes no sólo por su perseverancia en el ayuno, sino también por su conservación ilesa en medio del horno de fuego se interpreta como símbolo de la Encarnación-la Virgen María concibió a Dios el Verbo en su seno sin ser consumidos por el fuego de la Divinidad.
Como es el caso de tres de los cuatro ayunos ortodoxos, una gran fiesta cae en el transcurso del ayuno, en este caso, la entrada de la Madre de Dios al templo. Después de la apodosis de esa fiesta, los himnos de la Navidad se cantan los domingos y días de fiesta de alto rango.
Domingo de los Progenitores
Dos domingos antes de Navidad, la Iglesia llama a la memoria de los antepasados de la Iglesia, tanto antes de la promulgación de la ley de Moisés y el después. El Menaion contiene un conjunto completo de los himnos de este día que se cantó junto con los himnos de los domingos desde las Octoechos. Estos himnos conmemoran varias personas bíblicas, así como el profeta Daniel y los tres jóvenes. También hay una epístola especial y lecturas del Evangelio designado para la Liturgia Divina en este día.
Domingo de los Santos Padres
El domingo antes de Navidad es aún más amplia en su alcance de la conmemoración que el domingo anterior, en el que se conmemora a todos los hombres y mujeres justos que agradaron a Dios desde la creación del mundo hasta San José. El Menaion ofrece un servicio aún más completo para el día de hoy que el domingo anterior. En la parte de las Vísperas de la Vigilia de Toda la Noche "tres" parábolas del Antiguo Testamento se lee: Génesis 14:14-20, Deuteronomio 1:8-17 y Deuteronomio 10:14-21. La epístola que se lee en la Divina Liturgia es una selección de Hebreos 11:9-40, el Evangelio es la genealogía de Cristo en el Evangelio de Mateo.
Víspera de Navidad.
Se le llama también Paramony, se observa como un día de ayuno estricto, en la que los fieles que son físicamente capaces de, abstenerse de alimentos hasta que se observa la primera estrella de la noche, cuando se puede tomar una comida con vino y aceite. En este día las Horas Reales se celebran por la mañana. Algunos de los himnos son similares a los de la Teofanía y el Gran y Santo Viernes, empatando así el simbolismo de la Natividad de Cristo, a su muerte en la Cruz. Las horas reales son seguidos por la Divina Liturgia de San Basilio Vesperal que combina las Vísperas con la Divina Liturgia. Durante las Vísperas, ocho colecciones del Antiguo Testamento que prefiguran o profetizar se leyó la Encarnación de Cristo, y antífonas especiales son cantados. Si la fiesta de la Natividad cae en domingo o el lunes, las Horas Reales se cantan el viernes anterior, y en el Paramony se celebra la Divina Liturgia Vesperal de San Juan Crisóstomo en la mañana, con sus lecturas y antífonas, y la ayuno se reduce hasta cierto punto-una comida con el vino y el aceite que se sirve después de la Liturgia.
La vigilia en la noche del 24 de diciembre se compone de Gran completas, maitines y la primera hora. Uno de los aspectos más destacados de Gran Completas es el exultante canto de "Dios está con nosotros!" intercalados entre los versículos de la profecía de Isaías 8:9-18, prediciendo el triunfo del Reino de Dios, y 9:2-7, anunciando el nacimiento del Mesías. Los ortodoxos no sirven normalmente una misa de medianoche en la víspera de la Navidad, sino la Divina Liturgia de la Natividad de Cristo se celebra al día siguiente. Sin embargo, en los monasterios que siguen para celebrar la Vigilia de Toda la Noche, en su forma larga-en el que, literalmente, dura toda la noche, la celebración de la Vigilia en la madrugada del día de Navidad a menudo conducen directamente a la celebración de la Divina Liturgia. Cuando la Vigilia es independiente de la Divina Liturgia, el ayuno de Cuaresma continúa incluso después de la Vigilia, hasta el final de la Liturgia de la mañana siguiente.
FUENTE: MONASTERIO DEL CRISTO ORANTE
sábado, 11 de octubre de 2014
TERESA DE LISEAUX-HISTORIA DE UN ALMA
El pasado dia uno de octubre celebrabamos el nacimiento de Teresa de Liseaux.
Vamos a dejaros la ultima traducción de la obra de Santa Teresa de Liseaux realizada por Secundino Perez Treceño Ediciones Bendita Alegria
Critica realizada por Isabel Rezmo
Edicion de Secundino Perez Treceño
Vamos a dejaros la ultima traducción de la obra de Santa Teresa de Liseaux realizada por Secundino Perez Treceño Ediciones Bendita Alegria
Critica realizada por Isabel Rezmo
Edicion de Secundino Perez Treceño
miércoles, 13 de agosto de 2014
PAX
Lo ocurrido en GAZA, SIRIA, IRAK atenta contra Dios, contra la humanidad, nadie tiene derecho en nombre de la paz o de la ideologia, o de Dios en masacrar a pueblos, matando mujers y niños.
De esta manera nuestra comunidad también denuncia la barbarie que se está cometiendo en Gaza, y en zonas de Irak, Nigeria y de Siria .
Los fanatismos religiosos son una lacra, y son una cortina de humo para manipular, apoyar, exaltar el terrorismo.
La Paz solo se construye desde la Paz y no desde la violencia.
nnDnn..+
De esta manera nuestra comunidad también denuncia la barbarie que se está cometiendo en Gaza, y en zonas de Irak, Nigeria y de Siria .
Los fanatismos religiosos son una lacra, y son una cortina de humo para manipular, apoyar, exaltar el terrorismo.
La Paz solo se construye desde la Paz y no desde la violencia.
nnDnn..+
lunes, 21 de julio de 2014
EL TEMPLO VACÍO-(Maestro Eckhart, Sermón I.)
Intravit Iesus in templum et coepit eicere vendentes et ementes.
Matthaei [Mt 21, 12]
Aún digo más: en la medida en que el hombre busca en todas sus obras algo de lo que Dios puede o quiere dar, en eso es igual a los mercaderes. Si quieres vaciarte absolutamente de toda mercancía, de forma que Dios te deje estar en el templo, todo lo que hagas en tus obras debes cumplirlo únicamente por el amor de Dios y mantenerte tan vacío de todo como vacía es la nada, que no está ni aquí ni allí. No tienes que pretender absolutamente nada. Si actúas así, tus obras serán espirituales y divinas, los comerciantes serán expulsados del templo, de una vez por todas, y Dios estará dentro solo, pues ese hombre [ya] no piensa más que en Dios. Mirad, es así como el templo está vacío de todos los mercaderes. Mirad, el hombre que no se ocupa de sí mismo, ni de nada que no sea Dios, o por honor de Dios, es verdaderamente libre y en todas sus obras está vacío de cualquier mercancía y no busca lo suyo, de la misma manera que Dios está vacío de todas sus obras y es libre y tampoco busca lo suyo.
Matthaei [Mt 21, 12]
Leemos en el santo Evangelio que Nuestro Señor fue al templo y echó de
allí a los que compraban y vendían, y a los otros, que tenían comercio
de palomas y cosas similares, les dijo: «¡quitad eso de ahí!» [Jn 2,
16]. ¿Por qué Jesús echó a los que compraban y vendían y a los que
ofrecían palomas les ordenó que las quitaran de en medio? No dijo sino
que quería tener el templo vacío, exactamente como si hubiera dicho:
«tengo derecho sobre ese templo y quiero estar solo y dominar en su
interior». ¿Qué ha querido decir? El templo, en el que Dios quiere
dominar según su voluntad, es el alma del hombre, que ha formado y
creado exactamente a su semejanza, según leemos que Nuestro Señor dijo:
«¡hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza!» [Gn 1, 26]. Y eso es
lo que ha hecho. Tan semejante a sí mismo ha hecho el alma del hombre
que ni en el reino de los cielos, ni entre todas las magníficas
criaturas de la tierra que Dios ha creado de forma maravillosa, no hay
ninguna que se le asemeje tanto como el alma del hombre. Ésa es la razón
por la que Dios quiere tener el templo vacío, para que allí dentro no
haya nada que no sea él. Por eso le agrada mucho ese templo, que le es
tan semejante, y se encuentra tan bien en su interior cuando está solo.
Ahora ¡prestad atención! ¿Quiénes eran
las gentes que allí compraban y vendían, y quiénes son todavía?
¡Escuchadme bien! (…) voy a mostrar quiénes eran y todavía son los
mercaderes que compraban y vendían, a quienes Nuestro Señor echó a
golpes y expulsó; y esto lo sigue haciendo hoy con los que compran y
venden en el templo: no quiere dejar ni uno solo dentro. Mirad,
mercaderes son todos aquellos que se preservan de los pecados graves y a
quienes les gustaría ser gente de bien y
hacer buenas obras para agradar a Dios, como ayunar, velar, rezar y
cosas por el estilo; todo tipo de obras buenas, y las cumplen con el fin
de que Nuestro Señor les dé algo a cambio o que Dios haga algo por
ellos que sea de su agrado: todos ellos son mercaderes. Esto hay que
entenderlo en un sentido burdo, pues quieren lo uno para dar lo otro y
así comerciar con Nuestro Señor. En ese tipo de negocio se engañan. Pues
si ofrecieran todo lo que poseen y cumplieran con todo lo que pueden
por amor de Dios, si lo dieran y lo hicieran absolutamente todo por su
amor, en modo alguno estaría Dios obligado a darles nada, a no ser que
quisiera hacerlo gratuitamente. Pues lo que son, lo son gracias a Dios, y
lo que tienen, lo tienen por Dios y no por sí mismos. Por eso Dios no
les debe absolutamente nada a causa de sus obras y ofrendas, a menos que
quiera hacerlo en virtud de su gracia; pues aquéllos nada dan de lo que
es suyo, ni actúan por sí mismos, tal como el Cristo mismo dice: «fuera
de mí nada podéis hacer» [Jn 15, 5]. La gente que quiere negociar así
con Nuestro Señor es muy torpe y apenas conoce nada de la verdad, o bien
poco. Por eso Dios los echó a golpes y expulsó del templo. La luz y las
tinieblas no pueden permanecer juntas. Dios es la verdad y una luz en
sí misma. Si, por tanto, Dios entra en ese templo, expulsa la
ignorancia, que son las tinieblas, y se revela a sí mismo en luz y
verdad. Una vez reconocida la verdad, no hay lugar para los mercaderes,
pues la verdad no necesita ninguna mercancía. Dios no busca lo suyo; en
todas sus obras está vacío y libre y las cumple con verdadero amor. De
forma muy parecida actúa el hombre, que está unido a Dios; también él
está vacío y libre en todas sus obras y sólo actúa para agradar a Dios y
no busca lo suyo, y Dios obra en él.Aún digo más: en la medida en que el hombre busca en todas sus obras algo de lo que Dios puede o quiere dar, en eso es igual a los mercaderes. Si quieres vaciarte absolutamente de toda mercancía, de forma que Dios te deje estar en el templo, todo lo que hagas en tus obras debes cumplirlo únicamente por el amor de Dios y mantenerte tan vacío de todo como vacía es la nada, que no está ni aquí ni allí. No tienes que pretender absolutamente nada. Si actúas así, tus obras serán espirituales y divinas, los comerciantes serán expulsados del templo, de una vez por todas, y Dios estará dentro solo, pues ese hombre [ya] no piensa más que en Dios. Mirad, es así como el templo está vacío de todos los mercaderes. Mirad, el hombre que no se ocupa de sí mismo, ni de nada que no sea Dios, o por honor de Dios, es verdaderamente libre y en todas sus obras está vacío de cualquier mercancía y no busca lo suyo, de la misma manera que Dios está vacío de todas sus obras y es libre y tampoco busca lo suyo.
(Maestro Eckhart, Sermón I.)
miércoles, 16 de julio de 2014
FESTIVIDAD DE LA VIRGEN DEL CARMEN
Hoy queridos hermanos, celebramos la festividad de la Virgen del Carmen:
es una de las diversas advocaciones de la Virgen María. Su denominación procede del llamado Monte Carmelo, en Israel, un nombre que deriva de la palabra Karmel o Al-Karem y que se podría traducir como 'jardín'. Existen hoy en activo órdenes carmelitas repartidas por todo el mundo, masculinas y femeninas, las cuales giran en torno a esta figura mariana.
En España y Costa Rica es patrona del mar, también es patrona de la Armada Española. Es considerada Reina y Patrona de Chile, de sus Fuerzas Armadas y de los Carabineros; es patrona de la Policía Nacional de los colombianos, los transportadores en Colombia; en el Perú es “Patrona del Criollismo” y "Alcaldesa de la Ciudad de Lima"; en Bolivia es la patrona de la Nación y de sus Fuerzas Armadas; y en Venezuela es la patrona del Ejército. Además, fue la patrona del Ejército de los Andes que, liderado por el general José de San Martín, gestó la independencia de Argentina y Chile.
Esta advocación da nombre a todas aquellas personas que se llaman Carmen, Carmela o Carmelo, celebrando su onomástica el día de la fiesta de esta Virgen, el 16 de julio.
Según la tradición carmelita, el 16 de julio de 1251, la imagen de la Virgen del Carmen se le habría aparecido a San Simón Stock, superior general de la Orden, a quien le entregó sus hábitos y el escapulario, principal signo del culto mariano carmelita. La veneración recibió reconocimiento papal en 1587. Según esa tradición devota, la Virgen prometió liberar del Purgatorio a todas las almas que hayan vestido el escapulario durante su vida, el sábado siguiente a la muerte de la persona y llevarlos al cielo, creencia que ha sido respaldada por los Pontífices. La iconografía principal de la Virgen la muestra portando dicho escapulario.
La devoción mariana hacia la Virgen del Carmen se extendió a muchos países de Europa y América, destacando entre ellos España, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, México, Panamá, Perú y Venezuela.
Anoche se celebró un recital poético en honor a la Virgen del Carmen orgabnizado por esta venerable cofradía en la ciudad de Úbeda (Jaén). Una de nuestras hermanas, y poeta Isabel Rezmo, participó en el recital orando, y pidiendo la intercesión de Maria Santísima.
El acto terminó con la intervención de la Tuna de la UNED de Úbeda (Jaén).
Que nuestra Madre nos ayude y protega a todos nosotros,
Un abrazo fraternal
I.REZMO
es una de las diversas advocaciones de la Virgen María. Su denominación procede del llamado Monte Carmelo, en Israel, un nombre que deriva de la palabra Karmel o Al-Karem y que se podría traducir como 'jardín'. Existen hoy en activo órdenes carmelitas repartidas por todo el mundo, masculinas y femeninas, las cuales giran en torno a esta figura mariana.
En España y Costa Rica es patrona del mar, también es patrona de la Armada Española. Es considerada Reina y Patrona de Chile, de sus Fuerzas Armadas y de los Carabineros; es patrona de la Policía Nacional de los colombianos, los transportadores en Colombia; en el Perú es “Patrona del Criollismo” y "Alcaldesa de la Ciudad de Lima"; en Bolivia es la patrona de la Nación y de sus Fuerzas Armadas; y en Venezuela es la patrona del Ejército. Además, fue la patrona del Ejército de los Andes que, liderado por el general José de San Martín, gestó la independencia de Argentina y Chile.
Esta advocación da nombre a todas aquellas personas que se llaman Carmen, Carmela o Carmelo, celebrando su onomástica el día de la fiesta de esta Virgen, el 16 de julio.
Orígenes del culto
La veneración cristiana se remonta a los ermitaños devotos del lugar que, después de las cruzadas, formaron en Europa la Congregación de los Hermanos de Santa María del Monte Carmelo (los carmelitas). El Monte Carmelo, actual Israel, ha sido un sitio de devoción religiosa desde la antigüedad. En la Biblia Hebrea se le menciona con el nombre de Hakkarmel (lugar del jardín), en el libro del profeta Isaías como un lugar de gran belleza y aparece también en relación al profeta Elías. No aparece, sin embargo, en el Nuevo Testamento.Según la tradición carmelita, el 16 de julio de 1251, la imagen de la Virgen del Carmen se le habría aparecido a San Simón Stock, superior general de la Orden, a quien le entregó sus hábitos y el escapulario, principal signo del culto mariano carmelita. La veneración recibió reconocimiento papal en 1587. Según esa tradición devota, la Virgen prometió liberar del Purgatorio a todas las almas que hayan vestido el escapulario durante su vida, el sábado siguiente a la muerte de la persona y llevarlos al cielo, creencia que ha sido respaldada por los Pontífices. La iconografía principal de la Virgen la muestra portando dicho escapulario.
La devoción mariana hacia la Virgen del Carmen se extendió a muchos países de Europa y América, destacando entre ellos España, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, México, Panamá, Perú y Venezuela.
Anoche se celebró un recital poético en honor a la Virgen del Carmen orgabnizado por esta venerable cofradía en la ciudad de Úbeda (Jaén). Una de nuestras hermanas, y poeta Isabel Rezmo, participó en el recital orando, y pidiendo la intercesión de Maria Santísima.
El acto terminó con la intervención de la Tuna de la UNED de Úbeda (Jaén).
Que nuestra Madre nos ayude y protega a todos nosotros,
Un abrazo fraternal
Esta noche huele a
Carmelo.
Se nota en el aire la
plenitud del Amado.
Como decía San Juan
de la Cruz, voy en busca del Amado, por
esos bosques, y espesuras.
Pero esta noche, entre el incienso y el vacío
de espíritu necesario para el encuentro con El
te busco a ti Madre. Donde el
deseo de oración se confunde con el alma
abandonada a la contemplación, te veo a ti, Madre.
Flor del Carmelo,
flor de las almas, flor de la espesura,
de estos Cerros, de esos montes, a ti vengo a contarte.
Vengo....con una rosa
en forma de verso, a la flor mas hermosa que teje la noche oscura....la
plegaria de tantos devotos se pone esta noche en los poemas y el poeta se hace
espíritu, y el espíritu se hace en
Dios....
VENGO FLOR HERMOSA
Vengo flor hermosa a decirte mi cantar,
mis
versos y mi prosa ante ti ,en el altar.
La esperanza tiene manto de arrecifes y
coral.
¡Ay, Virgen del Carmen, a ti te quiero
amar!
No soy navío en tierra, ni faro en el mar.
Soy hija de tu regazo que con tu fe se
quiere alimentar.
Yo
quiero tenerte cerca y a Ti poder orar,
de la Loma quiero hacerte estrella y de mi
vida mi caminar.
I.REZMO
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